Estimado Ing.Carlos Holmes Andrade:
Es preocupante el rumbo que esta tomando nuestro clima, y es más preocupante, que nosotros mismos como productores, tanto agricolas como pecuarios (Agropuecuarios) estemos contribuyendo a que este se deteriore aún más, le cito como un ejemplo:
Que de acuerdo a investigaciones realizadas por la FAO, esta señala que las producciónes Agro pecuarios participan tambien como causales de los problemas ambientales a nivel mundial: el calentamiento del planeta, la degradación de las tierras, la contaminación atmosférica y del agua, y la pérdida de biodiversidad. Con una metodología que contempla la totalidad de las cadenas de los productos,se estima que tanto el ganado como otras actividades agricolas son responsables de por lo menos del 18 de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, un porcentaje mayor que el del transporte. Sin embargo, esto no esta tan perdido ya que los productores podemos producir amigablemente con nuestro entorno ecologico mejorando esta situación.
A partir de nuestros sistemas de producción, los productores podemos evaluar los alcances directos del sector agro pecuario a que pertenecemos y los efectos ambientales de los cambios asociados a nuestras actividades agropecuarias en el uso de las tierras y la producción de forrajes. Hoy en día y debido al crecimiento demográfico se han notado cambios exigentes en cuanto a las preferencias alimentarias, estimulando a un acelerado incremento de la demanda de carne, leche y huevos y otros productos alimenticios. También se observa un cambio en las especies, con un crecimiento acelerado en la producción de porcinos y aves de corral (por lo general en unidades industriales) y la desaceleración de la producción de bovinos, ovinos y caprinos, que a menudo se crían extensivamente. Hoy, alrededor del 80 del crecimiento del sector pecuario se da en sistemas industriales. Debido a estos cambios, algunas actividades pecuarias como el engorde, crianza y esquilmo del ganado bovino compite directamente por las escasas tierras, el agua y otros recursos naturales.
La expansión de las tierras de pastoreo, cultivos industriales, como el algodon (Gossypium hirsutum L.) han sido un factor decisivo de la deforestación. Cerca del 70 de las tierras de pastoreo en las zonas áridas están degradadas, principalmente a causa del exceso de pastoreo, la compactación de la tierra y la erosión causadas por el ganado y el uso excesivo de maquinaria inclusive.
Asimismo, los sectores productivos agropecuarios estamos intervienendo en el calentamiento del planeta, lo que a menudo no se reconoce.
Otros efectos de las productividades es la presión que actualmente se ejerce en el suministro mundial de agua, ya que se utiliza el 8 del agua que consume el hombre, principalmente a través del riego que los cultivos requieren para la provisión de alimentos entre los que se encuentran los forrajeros. Cuando no estamos produciendo amigablemente, entonces nos convertimos en los principales contaminantes del agua ya que al no tener una buena conciencia ambiental de nuestro planeta contribuimos en ser proveedores de desechos animales, antibióticos, hormonas, las sustancias químicas utilizadas en las curtidurías, los fertilizantes y plaguicidas usados en los cultivos y sedimentos de los pastizales erosionados. Si bien no existen cifras mundiales puntuales, se estima que en los paises desarrollados, el ganado y las producciones agrícolas consumen mas del 37 de los plaguicidas, el 60 de los antibióticos y producen una tercera parte del nitrógeno y el fósforo que contaminan el agua. Generan también casi dos terceras partes del amoniaco antropogénico, que contribuye considerablemente a la lluvia ácida y a la acidificación de los ecosistemas.
La clave para hacer retroceder la larga sombra de la degragacion de nuestros recursos y bienes ambientales, esta en nosotros mismos al utilizar nuestros recursos con mayor eficacia y que no riña con el ambiente.
Por ello se hace necesario ayudar a nuestros sistemas de Producción introducinedo arbustos forrajeros y leguminosas que nos restituyen nitrógeno al suelo (especialmente en cultivos como el algodon en epocas en que el suelo esta en descanso), y las raíces de los árboles reciclan los nutrientes del interior del suelo en forma natural. Los árboles y los arbustos además sirven de sumideros de carbono porque absorben el bióxido de carbono de la atmósfera y lo depositan en forma sólida en el suelo y en el tejido leñoso. Estos sistemas crean un hábitat rico y variado para la flora y la fauna forestal local, reducen los escurrimientos superficiales y fijan el suelo en las pendientes inclinadas. Asimismo, indirectamente reducen la presión para continuar la deforestación y frenan el ciclo de agotamiento del suelo y abandono, que impulsa los productores agropecuarios que no trabajan en forma amistosa con su entorno ecologico.
Slds
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