Estimado Higuera Soto: En lo referente a la repetición genética de los genes no deseados, desde luego tenemos mayor posibilidad de que éstos aparezcan en un cruce consanguíneo, pero esto ha de verse en animales que tengan un nivel de selección alto sobre caracteres idóneos o deseados, y que estén fijados en el tiempo. A su vez, los reproductores como tales han de estar contrastados con otros que no sean de su misma línea de sangre antes de hacer el cruce consanguíneo, y de esta manera observaremos qué tipo de caracteres dominantes transmite el animal así como la carga de los mismos, todo esto desde la observación exterior, pues actualmente yo no dispongo de medios para analizar las cadenas del ADN, y los genes dominantes, pero si tengo como cualquier ganadero dotes de observación y útiles de medición para calibrar Longitudes de caña, escapuloisquial, cabeza cuello y perímetro dorsal, y el instinto ganadero siempre me indican que animales han de ser buenos reproductores o han de ser desechados. En esta tarea de momento y a lo largo de los 20 años que me dedico a la gestión de la yeguada, no he tenido problemas, en mis cruces consanguíneos. También diré que dentro de las líneas puras no está permitido para poder obtener la catalogación, sólo lo realizo en animales cruzados, pues en el P.R.E. al año de haber nacido ha de pasar el hemotipo y no permiten una tasa de consaguinidad por encima del 1, si la superan aunque pasen las otras pruebas de medida zoometriítas, y de aspecto general de movilidad y morfología, no son catalogados como ejemplares con pedigrí, no obstante En animales cruzados, la experiencia siempre me ha dado la razón, los potros han sido de gran calidad, y sin factores recesivos, también creo que el factor suerte, lo he descartado pues las repeticiones consanguíneas han sido ya 50, y ninguno de ellos ha tenido problemas en ninguna de sus fases vitales. Lo que sí tuve en cuenta es que los progenitores iniciales fuesen animales con pedigrí, procedentes de las razas árabe e inglesa, contrastados y altamente seleccionados; posteriormente, crucé su descendencia con su padre, un pura raza español, y el resultado siempre fue óptimo, fijándose los caracteres deseados en mayor medida que los que tenían menor índice de consaguinidad. Por ello creo que si los animales merecen la pena y están contrastados, la práctica del cruce pare hija siempre es viable. Un cordial saludo,
Gustavo Romero | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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