En Perú el feed lot es una labor de pocos. Los costos de producción son muy altos y para el grado de inversión que se hace, la rentabilidad no es compensatoria para muchos. Con todo, si en la actualidad hay ganaderías que mantienen sus vacunos con un sistema estabulado, su permanencia se debe a los precios preferenciales que reciben por parte de los supermercados del país. Dichos clientes exigen vacunos menores de 2 años, elevada grasa de cobertura y de infiltración, elevado desarrollo muscular del cuarto posterior del vacuno y otros requerimientos que sólo se logran por medio de sistemas intensivos. Siguiendo la premisa que el cliente tiene la razón, en Perú, quien produce lo que el mercado requiere, es el que podrá recibir un precio especial, el mismo que le dará una rentabilidad que le permita subsistir y crecer. Aquí, si el ganado no es tierno, bien desarrollado y con la grasa requerida, no obtendrá un precio preferencial. Y si no tiene precio preferencial, mejor que se dediquen a otra cosa.
Si me permiten expresar el beneficio de esta labor en Perú, podría expresarlo en porcentaje. Por ejemplo, para una empresa que produce por 5 años carne para supermercados del país, su rentabilidad está en la orden de 5 % mensual (con respecto al capital invertido). Y si lo expresamos en ganancia por animal en un periodo de 3 meses, donde la inversión es $ 800 por vacuno (costo de compra de la res, alimentación y otros), la ganancia neta por res es de $120.
En medio de una ganadería artesanal, en Perú, solo los que inviertan por una ganadería formal (empresas constituidas legalmente y tributariamente formadas), con un mercado establecido (precios de venta pactados), con animales con la genética correcta para este negocio, con el manejo pecuario tecnificado y con disciplina empresarial, podrán tener un feed lot rentable.
Que un feed lot no dañe el medio ambiente, que no haga peligrar la salud humana y animal es muy difícil, pero quien medianamente lo logre, le dará un plus adicional a su producto, que en los mercados correctos será valorado y recompensado con mejores precios. En realidad, dirigir sus productos en este sentido no es un gasto más, es una inversión. Los consumidores exquisitos están dispuestos a pagar más si sus productos cuidan el ecosistema.
Si así es, hay que darles lo que esperan. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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