Comparto el comentario de José Delgado. Queda para mi claro, José, que en ningún momento has pretendido poner en tela de jucio, la idoneidad de los profesionales encargados de impartir los cursos ni la calidad de los contenidos curriculares.
Cuando yo realicé el curso en el año 1972, en el Instituto Técnico de Especialización Agropecuaria (ITEA), el mismo se realizaba en 200 horas cátedra, que si mal no recuerdo, era el mínimo exigido por el Ministerio de Educación, para poder otorgar un título oficial de Técnico Inseminador en extracción y siembra. Quedé conforme con el curso, pero en realidad no hubieran estado mal otras 100 horas más, para intensificar las prácticas sobre las vacas.
Un saludo a todos los participantes |
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