Dado que las materias primas que produce la agricultura y la ganaderia, se están distribuyendo por los canales del libre comercio y conociendo la realidad del aumento de demanda, que por diversa causas se está produciendo, aumento que se prevé que continue de forma exponencial en el futuro. Y constatado lo poco rentable y mal valorado que están la agricultura y la ganadería, es facil deducir que los precios de los alimentos seguiran subiendo, al mismo tiempo que seguirá aumentando el hambre en el mundo.
Para cambiar ambas tendencias, se necesitará un cambio radical en el tratamiento de la agricultura y la ganadería, que provoque una revolución en el sector agroalimentario.
Para que bajen los precios y disminuya el hambre en el mundo, hay que producir mas, para producir mas hay que hacer mas atractivo el campo, mas rentables las explotaciones agrícolas y ganaderas, pero como se consigue salvar esta contradición, que valga mas lo que produce el agricultor y el ganadero y al mismo tiempo cueste menos el alimento que compra el consumidor.
Esto se resuelve con la intervención de los gobiernos para impedir que el margen que existe entre el precio en origen y el precio al consumidor, no quede como está ocurriendo ahora en beneficio de las grandes cadenas de disrtribución.
La agricultura y la ganaderia tienen que ser consideradas sectores extratégicos por los gobiernos, el producir alimentos en el campo, debería ser unas de las actividades mas valoradas, mas rentables y mejor consideradas por la sociedad...Un verdadero plan extratégico de este sector, debería ocupar un lugar prioritario en la agenda de todo gobierno, que realmente le preocupe el bienestar y el futuro de los ciudadanos.
Manolo Pérez. |
|