El problema es más burocrático que real, los animales positivos ya han sido eliminados del rebaño, todos los que quedan actualmente son negativos, el problema estriba en que el rebaño permanece inmovilizado a la espera de una segunda prueba general de brucelosis, en el caso de que vuelva a aparecer un positivo, por decreto debería ser sacrificado todo el rebaño. Estamos hablando de razas en peligro de extinción, de explotaciones pequeñas, de gente humilde que ve desaparecer con estos animales el pasado y el trabajo de muchas generaciones. Nuestro objetivo es que este trabajo no se pierda pero para ello debemos demostrar a las autoridades que el trabajo se puede realizar y que no existe riesgo de transmisión en un futuro mediante los embriones obtenidos. Efectivamente no podemos esperar, ahora estamos trabajando en lago más duro que el trabajo diario en las montañas, el trabajo burocrático. Con este fin pretendemos recoger toda la información posible que permita dicha actividad, tratando de demostrar que la congelación y el trasplante de embriones puede ser un arma para la lucha contra este tipo de enfermedades con una ventaja sobre otras técnicas (sacrificios, vacunaciones, prohibidas estas en nuestra legislación) la de preservar la diversidad genética.
Estimado Alfredo, hay algún trabajo en su país que apoye o contradiga nuestra tesis, cual es su opinión personal. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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