La temperatura óptima para el desarrollo del embrión es de 37,5°C. Cuando ésta baja por debajo de 21°C, el embrión deja de crecer. El problema es cuando en forma constante la temperatura sube y baja, lo que hace que el embrión se debilite y muera. Es normal que la gallina salga a buscar agua y comida por unos minutos y vuelva al nido.
Para saber si el embrión está vivo, se puede hacer una ovoscopía, que consiste en colocar una linterna por el extremo puntudo del huevo, y mirar por el extremo achatado. Se deben ver el embrión y los vasos sanguíneos. Si sólo se ve una masa y el huevo está completamente frío, es posible que el embrión esté muerto. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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