Re: Manejo de ganaderia estabulada o semiestabuladaLa decisión de implementar un sistema semiconfinado o confinado depende de varios factores, entre los más importantes la disponibilidad y precio de la tierra, la disponibilidad de recursos financieros para la inversión, el acceso a materia prima para la suplementación, las condiciones climáticas determinantes de especies forrajeras, el producto a comercializar, la posibilidad de aprovechar y/o comercializar subproductos (excretas para compostajes o lombrinazas) y el convencimiento de la aplicación de unas ofertas tecnológicas apropiadas al sistema seleccionado.
El semiconfinamiento o confinamiento, en el tema de pastos, implica el cambio de especies forrajeras, de pastoreo por corte, entre las que se encuentra el Elefante y sus descendiente mejorados como el Taiwán, King Gras,
Maralfalfa y Morado. Todos con características propias y comportamiento ligeramente diferentes de acuerdo a las condiciones de suelo y clima, como lo hemos podido demostrar en estudios de producción en diferentes pisos térmicos de Santander.
Basado en éstas experiencias recomendamos la mezcla de dos o tres de éstas especies, y en zonas por debajo de los 1.800 m.s.n.m, por encima de ésta y hasta los 2.200 m.s.n.m se encuentra la zona crítica para la cual no existe muchas alternativas, y por encima de ésta última existen especies mejoradas introducidas recientemente al país.
La infraestructura debe ser funcional, práctica y económica, contraria a los ejemplos que vemos con cierta frecuencia: el forraje no incrementa su producción por metro cuadrado y el novillo no incrementa su ganancia diaria por estar en una instalaciones suntuosas.
La selección de la genética acorde al tipo de explotación es también clave para el éxito del negocio.
El manejo de la información individual es obligatoria, tanto de registros de lotes de praderas como de los animales.
A medida que confinemos más los animales debemos ser más empresarios, aplicando más administración y más tecnología.