Cuba - Drogavet en el Congreso Latinoamericano de Avicultura 2009 - 03/05/2008 La empresa peruana, anunció su presencia en la Feria Internacional de insumos, productos, tecnologías y servicios para la avicultura "AVIMUNDO" que en el marco de XXI Congreso Latinoamericano de Avicultura, se estará desarrollando desde los días 6 al
Dr. Robert Gauthier D.V.M. dipl. ACPV
Director de Investigación y Desarrollo
Jefo Nutrition Inc.
St-Hyacinthe, Qc, Canadá
Introducción.
El intestino es un complejo órgano que forma parte del tracto gastrointestinal
y es el paso obligado de los
nutrimentos que sirven de base para el metabolismo, el crecimiento y el mantenimiento,
y que aportan los recursos para el
aparato inmunocompetente y los sistemas esquelético y nervioso (Ferket).
El desarrollo y la salud del tracto gastrointestinal son la clave de la productividad
de todos los animales de granja,
incluyendo a las aves de corral.
El tracto gastrointestinal realiza dos funciones básicas (Croom):
- Adquisición y asimilación de nutrimentos.
- Mantenimiento de una barrera protectora contra las infecciones microbianas
y virales.
Son muchos los factores que pueden influenciar el desempeño del tracto
gastrointestinal, como su salud, los estímulos inmunitarios, el medio
ambiente, la nutrición, el tipo y la calidad de los ingredientes de la
ración, las toxinas, el equilibrio de la microflora, las secreciones
endógenas, la motilidad, los aditivos, etc.
Se puede considerar que las funciones digestivas constituyen los factores más
limitantes para el rendimiento.
En esencia, la producción de pollo de engorda consiste en transformar
los ingredientes de la dieta en carne. La economía de esta industria
exige una buena salud intestinal para lograr las metas en lo que se refiere
a tasa de crecimiento y eficiencia alimenticia (Dekich).
Se cuenta con herramientas sofisticadas que permiten evaluar la productividad
y –en caso necesario– usar medidas correctivas.
En su “Revisión General de los Problemas de Campo Ocasionados por
las Enfermedades Entéricas de los Pollos”, Dekich indica que la
coccidiosis, las toxinas presentes en el alimento, los virus y las bacterias
son causas potenciales de enfermedades entéricas en esta especie.
Por su parte, Fussel en su artículo “Manejo y Prevención
de las Enfermedades Entéricas del Pollo” señala que los
factores subclínicos afectan negativamente la eficiencia alimenticia
y la tasa de crecimiento, y representan el factor de costo más grande
para la industria avícola. Concluye diciendo que, en la próxima
década, el manejo de la microflora será la clave para el intestino
de las aves y para las instalaciones vícolas.
La anatomía y la fisiología del tracto gastrointestinal son tan
distintas entre las aves y los mamíferos monogástricos, que es
necesario estudiarlas a fondo para diseñar programas apropiados de nutrición
y alimentación, así como las estrategias basadas en aditivos alimenticios.
Este proceso es complejo e implica la secreción de enzimas, la fisiología,
la bioquímica, la anatomía, la microbiología, la inmunología,
etc., por lo que para entenderlo completamente sugerimos estudiar los trabajos
de Moran y Ferket.
Cuadro 1: Tasas básicas de secreción gástrica
en el pollo, en comparación con algunos mamíferos.
PC = peso corporal
Cuadro 2: pH y duración media del tiempo de tránsito
del alimento en harina a través de los diferentes compartimientos del
tracto gastrointestinal del pollo de engorda durante 6 semanas de alimentación
ad libitum.
Simon y Versteeg 1989 en Vanbelle M.
La Microflora Bacteriana del Tracto Gastrointestinal y los antibióticos
Promotores del Crecimiento:
Como describió Moran, la importancia de la microflora del tracto gastrointestinal
en los animales no rumiantes es muy inferior a la de los rumiantes y los herbívoros
no rumiantes, y desempeña un papel limitado en el proceso digestivo (ejemplo:
la degradación de la fibra en los rumiantes). Por otra parte, es de gran
importancia en la absorción y la disponibilidad de los nutrimentos.
Es por ello que los requerimientos nutricionales (ingredientes de calidad fácilmente
digestibles) son mucho mayores (y también más caros) y cualquier
desbalance microbiano puede causar deficiencias en el rendimiento, toda vez
que puede afectar adversamente la digestión y, principalmente, los patrones
de absorción.
Las bacterias intestinales patógenas pueden causar diarrea, infecciones,
disfunción hepática, y reducción de la digestión
y la absorción de los nutrimentos.
Las bacterias benéficas pueden inhibir el crecimiento de las patógenas
mediante diversos mecanismos, además de estimular al aparato inmunocompetente,
sintetizar vitaminas, etc. (Macari).
A lo largo de los años, el uso de aditivos alimenticios antibióticos
(promotores del crecimiento) ha demostrado ser útil para estabilizar
la microflora intestinal y mejorar el rendimiento general de las aves, además
de prevenir algunos procesos patológicos intestinales específicos,
como por ejemplo la enteritis necrótica causada por Clostridium perfringens.
Los antibióticos promotores del crecimiento funcionan de diferentes maneras,
a saber: reduciendo el número de bacterias patógenas (como Staphylococcus
sp., Streptococcus sp., Clostridium sp. etc.), disminuyendo el crecimiento bacteriano
en general lo cual a su vez reduce el estímulo del aparato inmunocompetente,
mismo que tendría a un efecto negativo sobre el crecimiento y la producción,
y reduciendo los subproductos y las toxinas microbianas que incrementan las
necesidades de energía del animal. Algunos productos microbianos (como
el NH3 y el ácido láctico), aumentan la división celular
de los enterocitos lo cual consume energía, altera la barrera intestinal
e inhibe la máxima absorción.
En su revisión del modo de acción de los antibióticos promotores
del crecimiento, Visek incluye cuatro aspectos: 1) inhibición de las
infecciones subclínicas, 2) reducción de los metabolitos microbianos
que deprimen el crecimiento, 3) reducción del uso de los nutrimentos
por parte de los microbios, 4) favorecimiento de la absorción y uso de
los nutrimentos a través de una pared intestinal más delgada,
la cual se observa en los animales cuya ración contiene antibióticos.
La falta de respuesta a los antibióticos promotores del crecimiento en
los pollos libres de gérmenes demuestra que estos antibióticos
pueden más bien “permitir el crecimiento” que promoverlo
(Anderson).
Bedford en una revisión del impacto nutricional sobre el efecto de los
antibióticos promotores del crecimiento menciona que su eficacia está
relacionada con su actividad antimicrobiana más que con una interacción
directa con la fisiología del animal.
El patrón de absorción es muy diferente en los pollos libres de
gérmenes, como lo volvió a demostrar recientemente Drew con respecto
a la metionina.
Sin embargo, al reducir la población de bacterias Gram positivas, los
antibióticos promotores del crecimiento dan una ligera ventaja a los
gérmenes Gram negativos, grupo al que pertenecen Escherichia coli, Salmonella
y Campylobacter.
El microambiente intestinal que ejerce influencia sobre la microflora depende
en gran medida del pH, del sustrato disponible (proteína mal digerida,
polisacáridos no amiláceos, etc.), del potencial de oxidación
y reducción, de las toxinas, los anticuerpos, la presencia de otras bacterias,
etc.
Figura 1: Resumen de los efectos reportados de tipo fisiológico,
nutricional y metabólico de los antibióticos promotores del crecimiento
(modificado de la Comisión de Aditivos Alimenticios Microbianos, 1997),
publicado por Anderson.
Figura 2: Actividad bacteriana en diferentes segmentos del
tracto gastrointestinal en varios tipos de animales.
Tomado de Borg Jensen, 1993 en (Mul).
Los antibióticos promotores del crecimiento han estado bajo escrutinio
por muchos años e incluso, en algunos países han sido eliminados.
Su utilidad rara vez se ha cuestionado y es realmente su relación con
antibióticos similares usados en medicina humana lo que crea preocupaciones
sobre la posibilidad de que su uso pueda contribuir a aumentar el grupo de bacterias
resistentes a los antibióticos.
A la luz de esta situación, los fabricantes de alimentos balanceados
y los productores pecuarios han venido buscando activamente una alternativa
eficaz ante los antibióticos promotores del crecimiento.
Se han considerado y probado numerosos productos, pero parece que los ácidos
orgánicos son la alternativa más promisoria.
El Caso de los Ácidos Orgánicos.
Durante más de 20 años, los porcicultores han usado ácidos
tanto orgánicos como inorgánicos para mejorar el rendimiento de
los lechones al destete, como promotores del crecimiento y para prevenir la
diarrea.
Durante muchos años se pensó que la reducción del pH del
contenido gastrointestinal era el modo de acción, pero la investigación
ha demostrado que éste no es el caso, por lo que lo analizaremos aquí
con más precisión. La investigación en el ámbito
de la conservación de los alimentos ha arrojado explicaciones claras
sobre el modo de acción de los ácidos orgánicos sobre las
bacterias. Numerosas pruebas han demostrado que este concepto es válido
tanto en cerdos como en aves.
Cuadro 3: Fórmulas y características físicas
y químicas de los ácidos orgánicos usados como acidificantes
de la dieta en cerdos.
Foegeding y Busta, 1991).
El principio básico clave del modo de acción de los ácidos
orgánicos sobre las bacterias es que los ácidos orgánicos
no disociados (no ionizados y más lipofílicos) pueden penetrar
a través de la pared celular bacteriana y alterar adversamente la fisiología
normal de ciertos tipos de bacterias.
Cuadro 4: Valores determinados experimentalmente de las concentraciones
mínimas inhibitorias (CMI) de los ácidos
orgánicos no disociados y disociados (varios autores).
Cuadro 5: % del ácido no disociado ]HA_ en relación
con el pH (Piva A., Universidad de Bologna, Italia, comunicación personal)
Es posible ver que, sin la protección contra el ambiente del tracto gastrointestinal,
los ácidos orgánicos se disocian antes de llegar a los segmentos
del intestino donde se encuentran las bacterias que deseamos atacar.
Figura 5: Ejemplo de la concentración mínima
inhibitoria sobre E. coli con una selección de ácidos orgánicos
ante diferentes valores de pH.
(Piva, comunicaciones personales)
Como describieron Lambert y Stratford, después de penetrar a través
de la pared celular de la bacteria, los ácidos orgánicos no disociados
quedan expuestos al pH interno de la misma (7.85 ± 0.05 para E. coli;
n = 40, [Roe]) y se disocian liberando H+ y aniones (A-). El pH interno disminuye
y, debido a que las bacterias sensibles al pH no toleran una diferencia muy
grande entre el pH interno y el externo, se activa un mecanismo específico
(bomba de H+ -ATPasa) para hacer que el pH dentro de la bacteria retorne a su
nivel normal. Este fenómeno consume energía y, eventualmente,
puede detener el crecimiento de la bacteria o incluso matarla. La reducción
del pH interno involucra otros mecanismos como la inhibición de la glucolisis,
el impedimento del transporte activo y la interferencia con la transducción
de señales.
La parte aniónica (A-) del ácido queda atrapada dentro de la bacteria
porque se difunde libremente a través de la pared celular sólo
en su forma no disociada. La acumulación de A- se torna tóxica
para la bacteria mediante complejos mecanismos que implican un desbalance aniónico
conducente a problemas osmóticos internos para el germen (Roe).
Por el contrario, las bacterias insensibles al pH toleran un diferencial mayor
entre el pH interno y el externo y, si el pH interno alcanza niveles suficientemente
bajos, los ácidos orgánicos reaparecerán en su forma no
disociada y saldrán de la bacteria por la misma vía que entraron,
lo cual crea un equilibrio y la bacteria no sufre problema alguno por esta situación.
Es importante notar que, incluso en su forma no disociada, los ácidos
inorgánicos no pueden penetrar a través de la pared celular de
las bacterias.
Como ocurre con los antibióticos, las bacterias tienen diferentes niveles
de sensibilidad a los distintos ácidos orgánicos bajo circunstancias
específicas.
Sin embargo, al contrario de lo que ocurre con los antibióticos, parece
que los ácidos orgánicos comparten un mismo modo de acción
a pesar de su variedad de estructuras químicas. Todos tienen mayor potencia
antimicrobiana a medida que el pH se hace más ácido (Lambert y
Stratford) lo cual de hecho es incompatible con la fisiología normal
del animal e incluso con la vida.
La Estrategia de Proteger los Ácidos.
La única forma de lograr que los ácidos orgánicos lleguen
sin disociarse al intestino del animal, sin tener que usar dosis incompatibles
con los procesos fisiológicos, es realmente protegerlos dentro de una
matriz que tenga la capacidad de pasar a lo largo de la porción anterior
del aparato digestivo sin desnaturalizarse.
Una vez en el intestino, la matriz se emulsifica y se hidroliza por la acción
de las secreciones hepáticas y pancreáticas, liberándose
así los ácidos intactos en su forma no disociada.
Figura 6: Patrón de liberación de los ácidos
orgánicos protegidos en el tracto gastrointestinal del pollo.
Es importante la protección de los ácidos orgánicos para
no tener que utilizar elevadas tasas de inclusión en el alimento, pues
los niveles altos de ácidos no protegidos pueden deprimir el crecimiento
y descalcificar el hueso, pues el organismo del animal tendría que amortiguarlos,
dado que el animal siempre tiene que mantener la homeostasis compatible con
sus procesos fisiológicos.
Los ácidos orgánicos administrados en el agua de bebida tienen
el mismo destino que los ácidos no protegidos en la ración. Esto
explica porqué se tienen que utilizar niveles de inclusión sumamente
altos para observar resultados positivos.
La reducción del pH del agua puede favorecer la eficacia de la cloración
pero indica que el ácido se está disociando por lo que no tendrá
utilidad alguna cuando llegue al intestino del ave.
Eficacia de los Ácidos Orgánicos Protegidos en las Aves.
En cerdos, la eficacia de los ácidos orgánicos en la dieta se
ha demostrado una y otra vez (Partanen), pero en las aves este novedoso enfoque
apenas está iniciando.
En una revisión de las estrategias para minimizar los problemas después
de eliminar los antibióticos promotores del crecimiento en las aves Bedford
ni siquiera menciona a los ácidos orgánicos, a pesar de que de
hecho probablemente sean
la más eficaz.
Muchos intentos de reemplazar a los antibióticos promotores del crecimiento
con las estrategias de acidificación han fracasado porque se han basado
en deducciones a partir de la nutrición porcina y porque no se ha respetado
la fisiología de las aves.
Sin embargo, si se aplican correctamente, los ácidos orgánicos
funcionan bien en las aves no sólo como promotores del crecimiento sino
también como una herramienta significativa para la prevención
de la enteritis necrótica causada por Clostridium perfringens.
Cuadro 6: Eficacia de los ácidos orgánicos protegidos
como promotores del crecimiento en pollos de engorda (Jefo Nutrition Inc.)
EFICACIA DE GALLIACID™ EN LOS ALIMENTOS NO MEDICADOS PARA POLLO DE ENGORDA
Prueba en Piso GAL-0300-2
*Sin antibiótico promotor del crecimiento.
Los números con superíndice son significativamente
diferentes.
Cuadro 7: Eficacia de diferentes combinaciones de ácidos
orgánicos protegidos durante la inoculación oral de pollos de
engorda con C. perfringens (Jefo Nutrition Inc.)
J efo Nutrition Inc. GAL-0701-2
Conclusiones.
El uso de ácidos orgánicos protegidos en la nutrición avícola
puede ser una herramienta eficaz para reemplazar a los antibióticos promotores
del crecimiento.
Es necesario respetar los parámetros fisiológicos intestinales
de las aves para tener éxito pues, al contrario de los antibióticos,
los ácidos orgánicos tienen otras propiedades como:
- Reducir el pH del quimo.
- Promover la digestión de las proteínas.
- Influenciar la morfología de las células intestinales.
- Estimular las secreciones pancreáticas.
- Servir de sustrato para el metabolismo intermedio.
- Mejorar la retención de muchos nutrientes (quelando minerales).
- Influenciar el equilibrio electrolítico en el alimento y en el intestino.
Los ácidos orgánicos no son antibióticos, pero si se usan
correctamente junto con medidas nutricionales, de manejo y de bioseguridad,
pueden ser una herramienta poderosa para mantener la salud del tracto gastrointestinal
de las aves, mejorando así su rendimiento zootécnico.
Referencias:
Anderson D.B., J.J. McCracken, R.I. Aminov, J.M. Simpson, R.I. Mackie, M.W.A.
Verstegen, H.R. Gaskins. Gut microbiology and growth-promoting antibiotics in
swine. Pig News & Information 1999, Vol. 20, No. 4, 115N-122N.
Bedford M. Removal of antibiotic growth promoters from poultry diets : implications
and strategies to minimise subsequent problems. World’s Poultry Science
Journal Vol. 56, Dec. 2000.
Croom J., F.W. Edens, P. Ferket. (2000) The impact of nutrient digestion and
absorption on poultry performances and health . Proceedings 27th Annual Carolina
Poultry Nutrition Conference and Soybean Meal Symposium, Nov. 15-16, Triangle
Park, NC.
Dekich M.A. Overview of enteric diseases field problems in chickens. Enteric
Disease Control Symposium, AAAP 39th Annual Meeting, Louisville KY, 1996.
Drew M., A.E. Estrada, A.G. VanKessel, D.D. Maenz. Interactions between amino
acids transport systems and intestinal bacteria : implications for the formulation
of broiler chicken diets. Proc. Australian Poultry Science Symposium 2002.
Ferket P. (2000) Practical nutritional perspective on gut health and development.
Proceedings 27th Annual Carolina Poultry Nutrition Conference and Soybean Meal
Symposium, Nov. 15-16, Triangle Park, NC.
Fussel L.W. Management and prevention of enteric diseases of chickens. Enteric
Disease Control Symposium, AAAP 39th Annual Meeting, Louisville KY, 1996.
Hoerr F.J. Pathophysiology of non infectious enteric diseases. Enteric Disease
Control Symposium, AAAP 39th Annual Meeting, Louisville KY, 1996.
Lambert R.J., M. Stratford. Weak acid preservatives : modeling microbial inhibition
and response. Journal of Applied Microbiology, 1999, Vol. 86, 157-164.
Macari M., A. Maiorka. Aspectos fisiológicos da qualidade instestinal
pré- e pós-eclosão e produtividade em frangos de corte.
XXII Seminário Avícola Internacional. Amevea. Colombia. 7-9 de
Marzo de 2001.pp.46-57.
Moran E.T. Jr. Intestinal physiology influencing enteric diseases in fowl. Enteric
Disease Control Symposium, AAAP 39th Annual Meeting, Louisville KY, 1996.
Moran E.T. Jr. Comparative nutrition of fowl & swine. The gastrointestinal
systems. University of Guelph, Ontario, Canada, 1982.
Mul A.J., F.G. Perry. The role of fructo-oligosaccharides in animal nutrition.
BP Nutrition Agri Specialties. Veerstraat 38, NL-5830 AE, Boxmeer.
Partanen K.H., Z. Mroz. Organic acids for performance enhancement in pig diets.
Nutrition Research Reviews (1999), 12, 117-145.
Piva A. Alternatives to antibiotics. Eastern Nutrition Conference, Animal Nutrition
Association of Canada. Montreal, Qc. (2000)
Presser K.A., D.A. Ratkowsky, T. Ross. Modelling the growth rate of Escherichia
coli as a function of pH and lactic acid concentration. Applied & Environmental
Microbiology, June 1997, Vol. 63, No. 6, 2335- 2360.
Roe A.J., D. McLaggan, I. Davidson, C. O’Byrne, I.R. Booth. Perturbation
of anion balance during inhibition of growth of Escherichia coli by weak acids.
Journal of Bacteriology (1998), Vol. 180, No. 4, 767-772.
Vanbelle M. The use of feed additives in the E.U. Regulations, problems and
future. Eastern Nutrition Conference, Animal Nutrition Association of Canada,
Niagara Falls, Ontario (1999).
Visek W.J. (1978). The role of growth promotion by antibiotics. Journal of Animal
Science, 46 :1447-1469.
Es muy bueno, me parece excelente este comentario.
Respuesta Chequeada por Engormix.com
11/10/2005
Carlos Bautista Medico Veterinario/empollacol S.a Cundinamarca - Colombia
Me parece una buena publicación. Sin embargo me gustaría conocer más detalladamente el uso de los ácidos orgánicos protegidos, su dosificación y diponibilidad en el mercado.
Respuesta Chequeada por Engormix.com
22/10/2005
JOSE JAIRO MORALES Estudiante/universidad Del Tolima Tolima - Colombia
Me parece excelente esta publicación, y me gustaría que por favor se me enviara más información al respecto.
Gracias.
Respuesta Chequeada por Engormix.com
07/12/2005
Andres Almeida Ingeniero Agropecuario/ Imbabura - Ecuador
Le Felicito por su publicación. Me gustaría conocer más información acerca de la aplicación en pollos de engorde.
Gracias.
Respuesta Chequeada por Engormix.com
26/02/2006
Nieto Fernando Argentina
Muy bueno. Actualmente estoy desarrollando una investigación en modificación del perfil de ácidos grasos en la canal del pollo parrillero con la ingesta de ácidos omega, y me parece un aporte muy bueno tu publicación.
Respuesta Chequeada por Engormix.com
15/04/2006
Rodolfo Melgarejo Ing. Zootecnista/integración Luz Sac Tacna - Perú
Interesante explicación. En mi país tenemos un par de productos de esta naturaleza. Me interesa saber más al detalle el tema del uso y dosificación de estos ácidos protegidos específicos para aves. Gracias.
Respuesta Chequeada por Engormix.com
31/10/2007
Sabrina Cassisi Estudiante De Veterinaria/ Buenos Aires - Argentina
El artículo me pareció muy interesante, quisiera recibir más información si es posible ya que estoy realizando un trabajo para la facultad.También quisiera saber qué se sabe del aporte de fibra cruda en la dieta de pollos de engorde respecto al mejoramiento de las vellosidades intestinales por parte de la fibra.
Gracias.
VFA C4
BUTIRATO SODICO DOBLEMENTE TAMPONADO
INCREMENTA EL CRECIMIENTO DE LOS ANIMALES MEDIANTE EL AUMENTO DEL CONSUMO DE ALIMENTO. SU PROCESO DE PRODUCCION ...