Re: Granulometría del alimento balanceado para parrillerosLa molienda influye en un 20% sobre la calidad del pélet producido.
Por regla general la molienda tiene como objetivo reducir el tamaño de partícula lo más posible y hacer que la dispersión sea la menor posible. Pero desde un punto de vista nutritivo una molienda demasiado fina (inferior a 600 micrómetros) causa ulceración en el estómago de los cerdos y alteraciones en el funcionamiento de la molleja de las aves.
Se considera que la partícula debería estar óptimamente en 650 a 700 micrómetros. Esto es imposible de conseguir en condiciones industriales, así que debemos realizar una determinación de la distribución de partículas para ver el rango o variabilidad. Ésto se consigue en laboratorio por medio de un conjunto de tamices calibrados que dividen el material molido según su tamaño de partícula. Los tamaños más útiles son los que aparecen más adelante.
La partícula máxima de la harina no debe sobrepasar 1/3 del diámetro del pélet que se pretende fabricar, así que si se desea producir un pélet de 3,5 mm, la partícula más gruesa no debería ser mayor de 1.160 micrómetros. Una distribución “ideal” podría ser la que sigue:
· Partículas en tamiz de 3.00 mm: máx. 1%
· Partículas en tamiz de 2.00 mm: máx. 5%
· Partículas en tamiz de 1.00 mm: sobre 20%
· Partículas en tamiz de 0.50 mm: sobre 30%
· Partículas en tamiz de 0.25 mm sobre 24%
· Harina: no menos del 20%
El análisis de partículas no sólo indica si la harina es demasiado grosera, sino que es capaz de indicar problemas en la molienda como tamices rotos o con orificios. Si la mezcla es mucho más grosera que lo que se indica o no está equilibrada, la única solución es colocar tamices más pequeños en el
molino o una combinación de tamices para mejorar el equilibrio. Se debe comprobar el espectro de partículas regularmente y se debe evitar sustituir martillos y tamices en el
molino al mismo tiempo.