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Autor: Ing. Agr. G. Ferraris Desarrollo Rural INTA EEA Pergamino. Ings. Agrs. C. Ojuez - Siolotto
La utilización de fertilizantes biológicos aplicados como tratamientos
de semilla es una práctica que está siendo cada vez más
estudiada por investigadores, y puesta en práctica por los productores.
Diversos trabajos han reportado resultados promisorios.
Diversos trabajos han reportado resultados promisorios cuando la fertilización
química fue complementada por la adición de microorganismos que
producen una mejora del estado fisiológico del cultivo, y facilitan
la adquisición de nutrientes.
El caso más conspicuo es la interacción entre leguminosas y las
bacterias del género Rhizobium que posibilita la fijación biológica
de nitrógeno (N) (Racca, 2003), el cual viene siendo estudiado desde
hace muchos años (Gibson and Nutman, 1960, Pate, 1973). Asimismo, las
bacterias del género Azospirillum constituyen los inoculantes más
comúnmente utilizados en trigo. Estos son organismos fijadores de N
de vida libre, que habitan la rizósfera del suelo.
Se han informado diversos efectos favorables por la inoculación con
Azospirillum. Así, Okon and Labandera-González (1994) mencionan
una estimulación en el crecimiento de raíces, que aumentarían
su longitud, densidad y velocidad de crecimiento. También promueve la
producción de auxinas, lo cual incrementa la tasa de crecimiento aérea
y radicular. Esto se ve frecuentemente reflejado en una mayor absorción
de agua y nutrientes.
Los efectos sobre las plantas de la inoculación con Azospirillum se
producen en los estadíos iniciales de crecimiento, las primeras semanas
después de la colonización radicular (Fallik et al., 1994). De
una revisión de la literatura se puede mencionar un 60 a 70 % de experiencias
con resultados favorables en incrementos de rendimiento, oscilando las diferencias
entre un 5 a un 30 % (Bashan, 1999). En nuestro país, trabajos pioneros
informaron incrementos de rendimiento de entre 13 y 33 % (Barrios et al., 1986;
Rodríguez-Cáceres et al., 1994).
En los últimos años se ha desarrollado también la práctica
de la inoculación con Pseudomonas, particularmente en el cultivo de
trigo. El género Pseudomonas integra un grupo muy diverso de bacterias,
dentro de las cuales se encuentran especies de vida libre en el suelo que segregan
fosfatasas. Estas bacterias, incorporadas junto a la semilla en forma de inoculantes,
favorecen la solubilización del fósforo (P) del suelo y del fertilizante,
el cual incrementa su fracción disponible para las plantas.
La utilización de Pseudomonas en trigo ha mostrado resultados alentadores
en el norte de Bs As. Así, García y Bach (2003) reportaron incrementos
de rendimiento de 310 kg ha-1 como promedio de cinco ensayos en las localidades
de Chivilcoy y Pergamino. Por su parte, Ferraris y Couretot (2004) informaron
incrementos de rendimiento de entre 240 y 890 kg ha-1 en el sur de Santa Fe.
Los mayores incrementos se produjeron en lotes con muy baja disponibilidad
de P, donde la fijación de este nutriente en el suelo es mayor. En estas
condiciones, microorganismos que favorezcan su solubilización y absorción
favorecerían la "competencia" del cultivo con el suelo por
el nutriente.
El objetivo de este trabajo fue evaluar el efecto de la fertilización
fosforada y la utilización Pseudomonas y Azospirillum, solos o en combinación,
sobre el rendimiento del cultivo de trigo.
Hipotetizamos que la utilización de microorganismos, especialmente cuando
se utilizan junto a fertilizantes químicos, favorecen la absorción
de nutrientes y el crecimiento y rendimiento del cultivo de trigo.
Materiales y Métodos
El ensayo se realizó en la localidad de Halé (partido de Bolívar),
sobre un suelo serie Bolívar, durante la campaña 2003/04. Para
la siembra del ensayo se utilizó la variedad Klein Don Enrique, la cual
fue implantada el día 9 de Agosto en alta densidad (150 kg/ha de semilla).
El lote fue fertilizado con 150 kg/ha de urea granulada al voleo en premacollaje.
Se utilizó un diseño en bloques completos aleatorizados, con
tres repeticiones. Los tratamientos evaluados se describen en la Tabla 1.
Tabla 1: Tratamientos evaluados en el ensayo

Para la evaluación de rendimiento se realizó cosecha mecánica.
Los resultados fueron analizados por análisis de varianza, y cuando
se determinaron diferencias significativas, se realizó un test de comparación
de medias (l.s.d.).
Resultados y discusión
Previo a la siembra se realizó un análisis químico de
suelos. Los datos se consignan en la Tabla 2.
Tabla 2: Análisis de suelo a la siembra

En la Figura 1 se presentan los rendimientos del ensayo completo.

Figura 1: Rendimiento del ensayo completo.
Se determinaron diferencias significativas entre tratamientos (P=0,0003; CV=3,6
%). Las combinaciones que sumaron fertilización fosforada de base e
inoculación (ya sea con Azospirillum o Pseudomonas) superaron al resto
de los tratamientos. A su vez, la aplicación de un fertilizante fosforado
permitió obtener rendimientos superiores a los de los tratamientos inoculados,
lo cual demuestra que los fertilizantes biológicos no mejoran la nutrición
del cultivo de una manera suficiente como para prescindir de los fertilizantes
químicos.
Respuesta a P:

Figura 2: Respuesta a la aplicación de fósforo
En la Figura 2 se analiza la respuesta a fertilización fosforada, en
comparación con los tratamientos que sólo fueron inoculados.
Tanto con aplicación de Pseudomonas como Azospirillum, la adición
de P incrementó significativamente los rendimientos (P=0,0003, CV 3%).
La respuesta media que surge de ambas comparaciones fue de 500 kg ha-1. En
concordancia con estos resultados, Echeverría y García (1998),
y Blanco et al., (2004) informaron incrementos de rendimiento por la aplicación
de fertilizantes fosforados en trigo cuando la disponibilidad este elemento
es menor a 18 ppm de P en capa superficial de suelo (0-20 cm).
Respuesta a la inoculación con Pseudomonas y Azospirillum
Se observó un incremento significativo de rendimiento (P=0,0069, CV=2,95
%) por la inoculación con ambos microorganismos cuando se utilizaron
conjuntamente con la aplicación de fertilizantes fosforados de base
(Figura 3), en comparación con el tratamiento solamente fertilizado
con P. Esto confirma los resultados promisorios informados por diversos investigadores
que evaluaron en trigo Azospirrillum (Barrios et al., 1986) y Pseudomonas (Garcia
y Bach; 2003; Ferraris y Couretot, 2004).

Gráfico 3: Respuesta a la inoculación en tratamientos con fertilización
fosforada de base.
Conclusiones
En un lote con disponibilidad media de P a la siembra se determinaron incrementos
de rendimiento como resultado de la aplicación de fertilizantes fosforados
y la inoculación con Azospirillum y Pseudomonas. Los fertilizantes biológicos
son una alternativa que ha demostrado buenos antecedentes en incrementar los
rendimientos en Trigo. Sin embargo, deben considerarse como complementarios
y no como substitutos de los fertilizantes químicos, teniendo en cuanta
los bajos rendimientos obtenidos cuando se prescindiera de estos últimos.
Autor: Ing. Agr. G. Ferraris Desarrollo Rural INTA EEA Pergamino. Ings. Agrs. C. Ojuez - Siolotto
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