FECHA DE PUBLICACIÓN: 16/10/2008
AUTOR: Paula Butkeraitis (Dr. MVZ, Gerente Técnico de Nutrición Animal Brasil), Ivan dos Santos (MVZ, Gerente global de Nutrición Animal Brasil) y Juan Rodríguez V. (MVZ, Gerente de Producto de Nutrición Animal en México, Caribe, Centroamérica), Süd Chemie

La presencia de micotoxinas en los animales tiene incidencia sobre su crecimiento, y en el caso de los rumiantes, en la calidad de la leche. En este estudio se presentan los resultados al usar Toxisorb, con lo que las vacas mostraron una notable mejoría.
Las
micotoxinas son metabolitos fúngicos
que pueden reducir el desempeño
y alterar el metabolismo del ganado. Son producidas como metabolitos secundarios bajo condiciones propicias en el campo, durante el transporte o almacenamiento
de alimentos. Las toxinas fúngicas
son metabolizadas en el hígado y los riñones, así como también por microorganismos
en el tracto digestivo. Gracias a la presencia del rumen y su densa población microbiana, la diferencia entre las micotoxinas
originales y sus metabolitos es probablemente
mayor en los rumiantes que en los no rumiantes.
En muchos casos, el metabolismo del rumen tiene una función protectora. Sin embargo, la equivocación más común es creer que los efectos de varios xenobióticos, incluyendo las
micotoxinas, son cualitativamente
idénticos en los rumiantes a los vistos en monogástricos y diferenciarlos únicamente por su potencia tóxica.
Las principales clases de
micotoxinas incluyen:
aflatoxina, trichotecena, zearalenona
y ocratoxina. La mayoría de las micotoxinas
de importancia son producidas por tres géneros de hongos, denominados, aspergillus, penicillium, y fusarium.
Efectos sobre el ganado
Las
aflatoxinas (AF) reducen el crecimiento del ganado e incrementan los requerimientos
de proteína en la dieta. También afectan la calidad de la leche y se transforman en
aflatoxina M₁ (AFM₁) a partir del alimento que han contaminado. El líquido ruminal o las bacterias del rumen en ovinos o bovinos no convierte la
aflatoxina en sus metabolitos. La
aflatoxina B₁ (AFB₁) es absorbida rápidamente
del tracto digestivo y es metabolizada en el hígado para convertirse en AFM₁. Este metabolito se encuentra en grandes cantidades en la leche. Es necesario un cercano monitoreo del lácteo para detectar
aflatoxinas debido al peligro que existe de que su potencial carcinogénico entre a la cadena alimentaria humana.
Las aflatoxinas reducen el crecimiento del ganado e incrementan los requerimientos de proteína en la dieta
Ha sido reportado que la ocratoxina A (OTA) afecta al ganado, pero se ha demostrado que se degrada rápidamente
en el rumen, por lo que se cree que tiene limitadas consecuencias, a menos que sea consumida por becerros jóvenes prerrumiantes. Información publicada indica que los rumiantes tienen una alta capacidad ruminal para hidrolizar la
micotoxina nefrotóxica, la ocratoxina A, a su metabolito no tóxico o menos tóxico, la ocratoxina α. Esto parece ser una de las razones para la relativa resistencia de los rumiantes a los efectos tóxicos de la ocratoxina A en comparación con los monogástricos. No obstante, operaciones
lecheras modernas incluyen grandes cantidades de concentrados en la dieta, mismas que afectan el ambiente ruminal modificando la población bacteriana del rumen y que consecuentemente pueden alterar la degradación de la OTA en el mismo.
La
Zearalenona (ZEN) es una
micotoxina estrogénica no esteroidal biosintetizada por una variedad de hongos fusarium. Hongos productores de ZEN contaminan el maíz y también colonizan, en menor medida, la cebada, la avena, el trigo, el
sorgo, el mijo y el arroz. El efecto tóxico de la ZEN o sus metabolitos parece depender de su interacción con los receptores de estrógenos, afectando a cerdos, ganado y borregos. Altas concentraciones de ZEN en el alimento del ganado han sido relacionadas con infertilidad, aumento de tamaño de la glándula mamaria, reducción de la producción láctea, vaginitis y secreción vaginal, especialmente
en vaquillas lecheras inmaduras.
La toxina T-2, una
micotoxina muy potente en ganado, ha sido asociada con gastroenteritis, hemorragias intestinales
y muerte. El rechazo del alimento es otro signo clave en el ganado expuesto a raciones contaminadas con trichotecenas. También se cree que la toxina T-2 induce la inmunosupresión en el ganado al disminuir las concentraciones
de IgM, IgG e IgA en suero así como las funciones de los neutrófilos.
Métodos para proteger a los animales
El método más aplicado para proteger a los animales contra las
micotoxinas es la utilización de adsorbentes mezclados con el alimento, mismos que deberían atar eficientemente a las
micotoxinas en el tracto gastrointestinal de forma profiláctica
más que terapéutica, evitando los efectos tóxicos en el ganado y la transferencia de las toxinas a los productos de origen animal.
La eficacia de los adsorbentes de
micotoxinas fue evaluada
en dos pruebas de campo llevadas a cabo en México. Los estudios se realizaron en granjas lecheras con altos índices de producción láctea. Todos los análisis se hicieron en el Instituto Nacional de Investigación para Ganado en México.
En la primera prueba el hato fue dividido en dos grupos y a cada uno le fue asignado un tratamiento diferente.
El grupo control se mantuvo con el mismo tratamiento dietético, suplementado
con el
Adsorbente de micotoxinas
que originalmente se estaba utilizando en la granja. La alimentación
del grupo tratado fue suplementada
con Toxisorb a razón de 0.4% de la dieta. Un análisis de
micotoxinas mostró que el forraje y las muestras de alimento estaban contaminados con diversas toxinas, tal como se presenta en la Tabla 1.
En comparación con las vacas alimentadas
con Toxisorb, las del grupo control tuvieron una reducción de 2.38 kg en la producción de leche. Esto representa 726 kg en 305 días de lactancia y 868 kg en un año completo de lactancia. Las vacas a las que se les suministró Toxisorb tuvieron una concentración de AFM₁ en leche significativamente
(p < 0.001) más baja en comparación con las vacas del grupo control
(0.066 vs 0.216 ppb).
El resultado sugiere que aun estando presentes
las
aflatoxinas en bajas concentraciones,
Toxisorb fue capaz de secuestrar hasta dos
tercios de ellas presentes en la dieta en comparación
con el producto que se estaba utilizando
originalmente en la granja. En la segunda prueba,
el hato fue dividido en tres grupos según como
se muestra en la Tabla 2.
Las muestras de forraje fueron analizadas
antes de iniciar la prueba; se tomaron muestras
de alimento cada semana durante el periodo de
prueba y se determinaron los valores de micotoxinas
(
aflatoxina,
Zearalenona, toxina T-2 y
deoxinivalenol o vomitoxina, mejor conocida
como DON). Se recolectaron muestras de leche
antes de iniciar el experimento y cada semana
durante la prueba.
Los parámetros evaluados incluyeron producción
láctea, porcentaje de grasa láctea, conteo
de células somáticas (CCS) y niveles de AFM₁
en leche. Los análisis de
micotoxinas mostraron
que el forraje y las muestras de alimento estaban
contaminados con diversas toxinas, mismas que
se presentan en la Tabla 3.
Los animales cuyo alimento se suplementó
con Fixat fueron básicamente protegidos contra
aflatoxinas. La reducción en la producción láctea
de las vacas a las que se les suministró Fixat fue
3.23% veces mayor, en un mes, en comparación
con los animales alimentados con Toxisorb,
mismos que fueron protegidos contra diversas
micotoxinas (Gráfica 1).
Esta diferencia puede representar una disminución
en la curva de lactación hasta de 33%
más para vacas alimentadas con Fixat durante un
periodo de un año, en comparación con el grupo
que recibió Toxisorb.
La prueba de alimento fue llevada a cabo
durante la temporada de lluvia (junio-julio),
misma que implica incidencias más elevadas
de
mastitis. Como resultado, ambos grupos (1
y 2) mostraron un conteo de células somáticas
elevado (Gráfica 2). Sin embargo, el número de
células en el CCS de las muestras de vacas alimentadas
con Toxisorb fue de tan sólo la mitad
de lo que se observó en las muestras del grupo1
(41,000 vs 82,000).
El porcentaje de grasa láctea no fue significativamente
diferente (p > 0.05). Este resultado,
en combinación con un decremento ligeramente
mayor a 10% en la producción de leche, está de acuerdo con lo que se esperaba para una curva de lactancia posterior al pico de producción.
Comparado con el grupo control (grupo 3), las concentraciones
de AFM₁ en las muestras de leche de las vacas alimentadas tanto con Fixat como con Toxisorb fueron significativamente (p < 0.001) menores (Tabla 4).
Numerosos estudios han mostrado que
es benéfico usar agentes secuestrantes
en la prevención de micotoxinas
Los resultados indican que Toxisorb secuestró más de la mitad de las
aflatoxinas detectadas y que Fixat secuestró dos tercios de estas micotoxinas.
Numerosas investigaciones han demostrado los beneficios de usar agentes secuestrantes en la prevención
de
micotoxinas. Basado en los resultados de los estudios aquí presentados se puede concluir que Fixat y Toxisorb son efectivos en aminorar los efectos tóxicos de las micotoxinas.
BIBLIOGRAFIA
• Black, R. D., D. S. McVey y F. W. Oehme (1992), “Immunotoxicity in the bovine animal”, Vet. Hum. Toxicol., 34:438-442.
• Blank, R., J. Rolfs, K. Sudekum, A. A. Frohlich, R. R. Marquardt y S. Wolffram (2003), “Effects of chronic ingestion of Ochratoxin A on blood levels and excretion of mycotoxin in sheep”, J. Agric. Food Chem., 51:6899-6905.
• Daković, A., M. Tomašević-Čanović, D. Dondur, A. Vujaković y P. Radošević (2000). “Kinetics of aflatoxin B1 and G2 adsorption on Ca-clinoptilolite”, J. Serb. Chem. Soc., 65(10):715-723.
• Huwig, A., S. Freimund, O. Käppeli y H. Dutler (2001), “Mycotoxin detoxication of animal feed by different adsorbents”, Toxicology Letters, 122: 179-188.
• Kiessling, K. H., H. Petterson, K. Sandholm y M. Olsen (1984), “Metabolism of aflatoxin, ochratoxin, zearalenone,
and three trichothecenes by intact rumen fluid, rumen protozoa, and rumen bacteria”, App. Env. Micr., 47:1070.
• Kosuri, N. R., M. D. Grove, S. G. Yates, W. H. Tallent, J. J. Ellis, I. A. Wolf y R. E. Nichols (1970), “Response of cattle
to mycotoxins of Fusarium tricinctum isolated from corn and fescue”, J. Am. Vet. Med. Assoc., 157:938-940.
• Mann, D. D., G. M. Buening, B. S. Hook y G. D. Osweiler (1983), “Effects of T-2 mycotoxin on bovine serum proteins”, Am. J. Vet. Res., 44:1757-1759.
• Mann, D. D., G. M. Buening, G. D. Osweiler y B. S. Hook (1984), “Effect of subclinical levels of T-2 toxin on the bovine cellular immune system”, Can. J. Comp. Med., 48:308-312.
• Osweiler, G. D., B. S. Hook, D. D. Mann, G. M. Buening y G. E. Rottinghaus (1981), “Effects of T-2 toxin in cattle”, Proc. U.S. Anim. Health Assoc., 85:214-231.
• Petrie, L., J. Robb y A. F. Stewart (1977), “The identification
of T-2 toxin and its association with hemorrhagic syndrome in cattle”, Vet. Rec., 101:326-326.
• Raibeck, M. F., G. E. Rottinghaus y J. D. Kendall (1991), “Effects of naturally occurring mycotoxins on ruminants”,
en Smith, J. E., y R. S. Henderson, Mycotoxins and animal foods, CRC Press, Boca Raton, Fl.
• Ramos, A. J., y E. Hernandez (1997.) “Prevention of aflatoxicosis in farm animals by means of hydrated sodium calcium aluminosilicate addition to feedstuffs: a review”, Anim. Feed Sci. Tech., 65: 197-206.
• Wannacher, R. W., D. L. Bunner y H. A. Neufeld (1991), “Toxicity of trichothecenes and other related mycotoxins in laboratory animals”, en Smith, J. E., y R. S. Henderson, Mycotoxins and animal foods, CRC Press, Boca Raton, Fl.
• Weaver, G. A., H. J. Kurtz, C. J. Mirocha, F. Y. Bates, J. C. Behrens, T. S. Robinson y S. P. Swanson (1980), “The failure of purified T-2 mycotoxin to producing hemorrhaging
in dairy cattle”, Can. Vet. J., 21:210-213.
• Zinedine, A., J. M. Soriano, J. C. Moltó y J. Mañes (2007), “Review on the toxicity, occurrence, metabolism,
detoxification, regulations and intake of zearalenone:
An oestrogenic mycotoxin”, Food and Chemical Toxicology, 45: 1-18.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 16/10/2008
AUTOR: Paula Butkeraitis (Dr. MVZ, Gerente Técnico de Nutrición Animal Brasil), Ivan dos Santos (MVZ, Gerente global de Nutrición Animal Brasil) y Juan Rodríguez V. (MVZ, Gerente de Producto de Nutrición Animal en México, Caribe, Centroamérica), Süd Chemie
MAS DATOS DEL AUTOR (
Mostar...)
Ivan dos Santos, DVM.
Gerente
Brasil - Sao Paulo
RANK
17
Süd-Chemie de México S.A. de C.V.
Tel.: 52 55 53333613
México - Distrito Federal
Paula Butkeraitis
Süd Chemie Brasil
Brasil -
RANK
17
Süd-Chemie de México S.A. de C.V.
Tel.: 52 55 53333613
México - Distrito Federal