Hola, amigos del foro:
Deseamos decirle al amigo José Carlos Jimenez de Lara, Venezuela, que su inquietud está muy relacionada con la realidad que todos los técnicos debemos afrontar cuando llegamos a las explotaciones o complejos agropecuarios, así sean pequeños: toda la infraestructura ya está montada y construida, y nosotros necesariamente tenemos que acoplarnos a lo que encontramos.
Sería necio pensar que uno como técnico quisiera arrasar con todo lo que encuentra porque no se ciñe a las más estrictas normas señaladas por la tecnología y la ciencia. En todos estos casos, nos toca acoplar la realidad existente a la técnica, que nosotros sabemos y empleamos.
Consideramos que sólo podemos recomendar y exigir determinados tipos de construcciones de materiales específicos, distancias entre unidades y orientación de las mismas con respecto al sol y a la dirección de los vientos predominantes y, sobre todo, lo relacionado en NO MEZCLAR especies diferentes, cuando nos llaman a iniciar un proyecto de explotación, esto es, cuando tan sólo existe la intención y el deseo del futuro inversionista o productor de iniciar la empresa como tal. Pero por nuestra propia experiencia podemos afirmar que esto sucede en muy escasas ocasiones. Casi siempre nos llaman a asesorar a orientar técnicamente una explotación ya establecida, construida de acuerdo con los recursos que en su momento existían y, quizá, con obras realizadas no bajo normas técnicamente diseñadas, sino bajo el capricho del antiguo propietario.
En estos casos sólo queda hacer un buen diagnóstico de la situación existente, incluyendo el respectivo diagnóstico de producción, para identificar los problemas que la están afectando y, partiendo de allí, elaborar un buen plan de acción para el inmediato futuro. Este plan deberá estar basado en la identificación que se haya hecho de los puntos críticos y, como es natural, deberá contener todas las acciones que se deberán desarrollar a corto, mediano y largo plazo tendientes a mejorar la producción y la productividad.
Si la explotación es y ha sido por mucho tiempo mixta, ¿cómo impedir que no lo siga siendo en el futuro, sin causar un trauma en todo el esquema productivo? Si las construcciones para alojar dos o tres especies están ya construidas desde un pasado de varios años, y ya se tiene un mercado establecido para su producción, ¿cómo podemos llegar, de entrada, a recomendar acabar con una o dos de ellas, sin el riesgo de colapsar económicamente a la empresa?
Como podemos ver, aquí el problema no se debe enfocar únicamente por el lado de una o dos enfermedades, ni de distancia entre aves y cerdos o entre tres o más especies mejor aún, el problema no es solamente de patologías. El enfoque debe hacerse por el lado de la producción de la empresa, tratar de mejorar poco a poco lo que existe y más tarde, de acuerdo con las facilidades, hacer los cambios necesarios para acabar lo más que se pueda con la promiscuidad entre especies la cual, como ya lo dijimos y lo han dicho casi todos los foristas, no es lo más aconsejable por los altos riesgos que conlleva.
Pero debemos recordar lo siguiente: el principio de la solución del problema planteado se inicia con un buen diagnóstico de producción de las especies involucradas y, si es menester, buscar apoyo técnico y visitas de colegas o personal especializado de la misma zona. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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