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Sr Carlos Alberto, chequee la enfermedad del músculo blanco (EMB) por deficiencia de selenio y vitamina E. Aplique selenio y vita E, según prescripción del frasco.
La Enfermedad del Músculo Blanco (EMB) es un proceso patológico de curso agudo o sobreagudo, caracterizado por una degeneración de la musculatura esquelética y/o cardíaca.
También conocida como rigidez de los corderos o distrofia muscular enzoótica, la EMB se define como una miopatía nutricional que afecta a corderos y chivos, cuyas madres han recibido antes o durante la gestación una alimentación deficiente en selenio y/o vitamina E. En muchas ocasiones, la enfermedad ocurre por la utilización de forrajes procedentes de terrenos pobres en selenio, o porque éstos contengan antagonistas de dicho elemento, como es el caso de algunos metales. También, en determinados piensos almacenados durante tiempo excesivo, se puede producir una pérdida de vitamina E debido a una acción antioxidante.
El selenio constituye uno de los oligoelementos indispensables para los animales. Su carencia en la dieta produce diferentes alteraciones patológicas, de las cuales la más importante es la EMB. Este oligoelemento tiene como función más sobresaliente la de ser un potente antioxidante biológico. La deficiencia en vitamina E o selenio conduce a una liperoxidación tisular, que da lugar a una degeneración hialina y finalmente a la calcificación de las fibras musculares, que es la lesión más característica de la enfermedad.
Afortunadamente, hoy día la mayoría de los ganaderos conocen cómo deben prevenirla, y es un hecho habitual la presencia en buena parte de las explotaciones de preparados a base de selenio y/o vitamina E, que se administran a los animales de forma preventiva en el momento del nacimiento. A pesar de ello, la EMB se comporta como un factor de producción negativo que incide considerablemente en las explotaciones ovinas y caprinas, y que ocasiona importantes pérdidas económicas equiparables, al menos, a la de cualquier otra enfermedad de carácter enzoótico.
Clínicamente, este proceso se presenta bajo tres modalidades: sobreaguda, aguda y crónica, las cuales se corresponden con las formas denominadas cardíaca, esquelética y reproductiva respectivamente. En la forma sobreaguda, los principales síntomas son de tipo cardíaco, apareciendo corderos/chivos muertos a los pocos días de vida. Estos animales pueden mostrar antes de la muerte signos de ataxia (Tren Posterior) y taquicardia acompañada de arritmias. En la forma aguda, los principales grupos musculares afectados son los dorsales, lumbares, glúteos y de la espalda, los cuales presentan una ligera inflamación con dolor a la palpación que origina una clara alteración locomotríz. La forma crónica afecta a animales adultos, y los principales síntomas son el retraso en el crecimiento y engorde y trastornos reproductivos como abortos en el primer tercio de gestación, y nacimiento de mortinatos o animales débiles que mueren a los pocos días.
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