(1 enviado)
¿Quién vió este artículo? ¡Nuevo!
Autor: Asdrúbal Aponte, Eduardo Debrot, Eustaquio Arnal, Ramón Solórzano y Fidel Ramos. Revista Ceniap Hoy. N° 9
INTRODUCCIÓN
El tomate de árbol, Cyphomandra
betacea (Cav.) Sendt., es una planta perteneciente a la familia Solanaceae, originaria
de los Andes Suramericanos y se le encuentra en forma silvestre o cultivada
desde Venezuela hasta Argentina en climas templados y fríos, en
altitudes de 1500 a 2600 msnm y zonas con temperaturas entre 15 y 22°C.
Es un árbol pequeño que puede alcanzar 3 m de altura, de
ciclo productivo corto (2 a 4 años), hojas acorazonadas grandes
(10-25cm x 4-15cm), se propaga por vía sexual (semilla) o por vía
asexual (estacas, acodos, injertos), requiere suelos de textura media
con buen drenaje y precipitación superior a 1200 mm anual.
El fruto mide de 8-12 cm de largo por 4-6 cm de ancho, de textura firme,
piel lisa y brillante, de color variable desde rojo, anaranjado, morado,
hasta amarillo, comúnmente de forma elipsoide a ovoide, pulpa anaranjada
a roja, jugosa y de sabor agridulce. En Venezuela es un cultivo restringido
a zonas de clima frío moderado y altitudes de 1000 a 2000 msnm,
sembrado generalmente como complemento al cultivo principal (durazno, fresa,
hortalizas) en huertos de un cuarto a media hectárea, establecidos
principalmente en los estados Aragua y Miranda, y a menor escala en Mérida
y Lara. Es una fruta de alto valor nutricional, buen sabor, apta para la
preparación de jugos y mermeladas, con gran potencial de comercialización,
producción durante todo el año, de baja inversión
en insumos agrícolas y de relativo fácil manejo agronómico.
Entre las principales limitaciones del
cultivo en Venezuela se destacan: deficiente manejo agronómico, alta
incidencia de plagas y enfermedades, aplicación inadecuada de controles
fitosanitarios, poca demanda (desconocimiento de la calidad del fruto), bajo
rendimiento, escasa asistencia técnica, deficiente manejo postcosecha,
etc.
En este documento se describen las enfermedades
diagnosticadas durante 2002 y 2003 en huertos ubicados en las localidades
de El Jarillo, municipio Guaicaipuro del estado Miranda y en Gabante, municipio
Tovar, estado Aragua, en altitudes comprendidas entre 1270 y 1850 msnm.
METODOLOGÍA
Durante los años 2002 y 2003 se realizó un
reconocimiento de las enfermedades que afectan al cultivo de tomate de árbol,
para lo cual se seleccionaron dos huertos en El Jarillo, estado Miranda,
ubicados a 1270 y 1650 msnm, respectivamente, y uno en el Sector Gabante,
estado Aragua, a 1850 msnm. En 2002 se visitaron las fincas cada 15 días
durante un período de 8 meses y en 2003 cada 21 días en 7 meses,
se colectaron hojas, frutos, raíces y plantas enteras con síntomas
de marchitez. Posteriormente, en el laboratorio se procesaron las muestras
mediante técnicas rutinarias de diagnóstico de enfermedades
en plantas, entre las que cabe destacar: preselección de la muestra
de campo, aislamientos de secciones de tejido sintomático en medios
de cultivos, preparación de cámaras húmedas, observaciones
macroscópicas de tejido enfermo, observaciones microscópicas
de tejido infectado y de colonias de hongos aislados en medios de cultivos,
revisión de literatura especializada en hongos patógenos de
plantas y de literatura sobre enfermedades del tomate de árbol, etc.
RESULTADOS
Se diagnosticaron principalmente enfermedades causadas por
hongos, tales como: manchas foliares por Colletotrichum
gloeosporioides (Penz.) Penz. & Sacc.;
Alternaria sp. y Cercospora sp.; antracnosis o pudrición
del fruto por C. gloeosporiodes y posiblemente por Colletotrichum
acutatum Simm. , oidio o ceniza por Oidium sp.
y la muerte de plantas asociada a Pythium sp. y Phytophthora sp.
También se detectaron síntomas en hojas y frutos similares a los
descritos en la literatura para la virosis del tomate de árbol.
Las manchas foliares causadas
por Alternaria sp., Cercospora sp. y Colletotrichum
gloeosporiodes (Figura 1), generalmente están presentes en una
misma planta, por lo que el diagnóstico necesitó de su confirmación
en el laboratorio. Las estructuras fúngicas de estos hongos se observaron
al microscopio compuesto, pero con frecuencia aparecían mezcladas
en los preparados microscópicos , por lo que su aislamiento puro en
medios de cultivo se dificultó, especialmente en el caso de Cercospora sp.
Estas enfermedades se diagnosticaron en las tres fincas seleccionadas, tienen
alta incidencia y severidad durante el período de lluvia (invierno),
cuando la humedad relativa es superior a 85%, y particularmente son importantes
en huertos establecidos en altitudes superiores a 1650 msnm. En tales condiciones,
su incidencia se evaluó hasta en 35% en plantaciones comerciales.

La antracnosis del fruto es la enfermedad
más importante del cultivo, por su amplia distribución y por
las pérdidas económicas que produce al destruir el producto
a cosechar. En los frutos de cualquier edad, inicialmente se producen manchas
circulares negras, hundidas, de bordes definidos, que aumentan rápidamente
de tamaño y se tornan de consistencia seca , para luego cubrir casi
todo el fruto y finalmente momificarse en la planta o caer al terreno (Figura
2). En condiciones de ambiente muy húmedo y precipitaciones continúas,
se produce en el centro de la mancha una coloración rosada a salmón,
que corresponde a las estructuras de reproducción del patógeno
(conidios). Se estudiaron aspectos preliminares de la etiología y
epidemiología de la enfermedad, determinándose que el hongo C.
gloeosporiodes es frecuentemente aislado en el medio de cultivo
PDA , en el cual desarrolla colonias de color gris y de color rosado
a salmón en los frutos con infecciones severas. Por otra parte, la
presunta nueva especie Colletotrichum acutatum, se aísla con menor frecuencia y
desarrolla colonias de color blanco en PDA y sobre los frutos infectados
en el campo.

La enfermedad se evaluó con incidencia de 30% y alta
severidad durante el período de lluvia en plantaciones establecidas entre
1650 y 1850 msnm; mientras que la incidencia fue de 20% y la enfermedad tuvo
menor severidad a 1250 msnm. Se presume que además de la lluvia, la antracnosis
también es diseminada por insectos perforadores de frutos, tales como: Neoleucinodes
elengantalis (Guénée) y Leptoglossus zonatus Dallas,
y también por algunas larvas de lepidópteros, que facilitan la
entrada del hongo y predisponen el fruto a la infección por el patógeno.
El oidio o ceniza se
diagnosticó en las tres altitudes, se considera la segunda enfermedad
en importancia de este cultivo, después de la antracnosis del fruto,
caracterizándose por la presencia de un polvillo de color blanco grisáceo
a gris ceniza, que afecta especialmente el haz o cara superior de las hojas
bajeras, pero cuando la infección es severa, también se manifiesta
en el envés de las hojas acompañado de lesiones necróticas
pequeñas, de forma irregular y de color casi negro (Figura 3). En
infecciones severas, sobre todo en el período seco (verano), cuando
las temperaturas son las más bajas del año(enero a marzo) la
enfermedad alcanzó 30% de incidencia en cultivos establecidos
a 1270 y 1620 msnm y 40% a 1850 msnm.

La muerte de plantas se detectó con
baja incidencia, pero su frecuencia fue mayor a altitudes superiores a 1650
msnm y en suelos con deficiente drenaje. Las plantas afectadas presentaron
síntomas de marchitez, caída de las hojas y muerte repentina,
observándose estos síntomas en plantas de cualquier edad (Figura
4). De las raíces de plantas enfermas frecuentemente se aislaron
los hongos Pythium sp. y Fusarium sp.

La aparente virosis del tomate de árbol se
detectó en la finca ubicada a 1650 msnm, en El Jarillo, estado Miranda,
notándose en plantas jóvenes síntomas de mosaico,
ampollas y deformación de hojas, especialmente en brotes tiernos y hojas
nuevas (Figura 5); así mismo, se apreciaron en frutos maduros, manchas
irregulares de tonalidades rojizas y de intensidad variable, que se asocian con
esta enfermedad viral.

BIBLIOGRAFIA
Aponte, A., Debrot, E., Arnal, E., Solórzano, R.
y Ramos F. 2003. Reconocimiento de enfermedades del tomate de árbol en
los estados Aragua y Miranda, Venezuela. Seminario Internacional de Manejo Integrado
de Plagas Para el Mejoramiento de la Producción Sostenible de Frutas en
la Zona Andina. Medellín, Colombia, 22 -25 de abril de 2003. Resúmenes, p.34.
Aranzazu, H. y Rondón, J.G. 2001.
Manejo productivo del cultivo del tomate de árbol (Solanum betacea)
y de la antracnosis (Colletotrichum gloeosporiodes (Penz.),Penz. & Sacc). Corporación
Colombiana de Investigación Agropecuaria (CORPOICA). Edit. La Bastilla.
Bucaramanga, Colombia. Boletín Divulgativo, noviembre 2001. 28p.
CORPOICA; INIAP; INIA. 2003. Manejo Integrado
de Plagas para el Mejoramiento de la Producción Sostenible de Frutas
en la Zona Andina. Corporación Colombiana de Investigación
Agropecuaria (CORPOICA). Medellín, Colombia, abril 22-25 de 2003.
Resúmenes, p.31-34.
Idrovo, N.S. 2003. Tecnología
del cultivo de tomate de árbol. Ministerio de Agricultura y Ganadería.
Proyecto SICA-Banco Mundial. Ecuador. 4p. (En línea). Dirección
URL:
http://www.sica.gov.ec/agronegocios/productos%20para%20invertir/frutas/tomate%20arbol/tecnologia_%20cultivo.htm (Consulta
5-09-05).
Saldarriaga, A., Bernal, J. y Tamayo,
P. 2000. Reconocimiento y manejo de las enfermedades del cultivo del tomate
de árbol en Antioquia. Corporación Colombiana de Investigación
Agropecuaria (CORPOICA). Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Medellín,
Colombia. Boletín de Sanidad Vegetal N° 31. 44p.
Autor: Asdrúbal Aponte, Eduardo Debrot, Eustaquio Arnal, Ramón Solórzano y Fidel Ramos. Revista Ceniap Hoy. N° 9
(1 enviado)
¿Quién vió esta noticia? ¡Nuevo!
DISCUSIONES SOBRE ESTE TEMA.

| 16/11/2006 |
 |
|
Frank Silva Tecnico Agropecuario/uemat.lara Lara - Venezuela |
|
|
Me parece muy interesante, pero desearía que publicaran un artículo sobre los híbridos que actualmente se están trabajando en las zonas productoras de estados Lara y Trujllo, esos híbridos que se están trabajando son el río Grande y el río Real. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
|
|