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Autor: Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello
Unidad Integrada Balcarce (Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional
de Mar del Plata/INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce)
Introducción
El costo energético extra de la actividad de bovinos en pastoreo es
debido al efecto combinado del gasto de energía inherente a las acciones
de caminar y pastorear o cosecha de forraje. Se considera que la actividad
de rumia y de echarse y levantarse no difieren de los animales en confinamiento
(Mc Graham, 1964a; Osuji, 1974; Holmes, McLean and Lockyer, 1978; Havstad y
Malechek, 1982).
Si bien existe abundante información disponible sobre el tema, hay
grandes divergencias en cuanto a la magnitud que distintos autores asignan
al costo energético de la caminata y cosecha de forraje. En consecuencia,
es difícil estimar con precisión el costo energético total
de la actividad del animal en pastoreo. La controversia existente en el tema
se origina porque las diferentes metodologías experimentales que se
utilizan en las investigaciones pertinentes arrojan distintos valores.
En cuanto al tipo de metodología utilizada los estudios se pueden agrupar
en tres categorías. Los primeros son los provenientes de calorímetros
o cámaras de respiración, donde los animales se encuentran en
condiciones artificiales y restringidos a los aparatos de medición.
El segundo tipo de información surge de estimaciones de parámetros
fisiológicos que varían en el mismo sentido que el gasto de energía,
como dióxido de carbono, oxígeno y tasa cardíaca, entre
otros. Finalmente están los experimentos que estiman si la actividad
tiene algún efecto negativo en la evolución del peso vivo, en
la producción de leche, o en parámetros reproductivos.
A continuación se analiza el tema, utilizando la información
proveniente de distintos experimentos, conjuntamente con información
propia obtenida en Balcarce con la técnica del radiocarbono. El objetivo
del análisis es aportar evidencias experimentales para clarificar las
siguientes tres preguntas que generalmente se han usado como sinónimos.
- ¿Cuál
es el costo energético de la caminata y pastoreo
en animales en libre actividad?
- ¿En qué medida la actividad de vacunos en pastoreo afecta el
costo de mantenimiento del animal?
- ¿Qué efecto puede tener el aumento del costo de mantenimiento
en la producción de vacunos en pastoreo ?
Magnitud de la actividad en pastoreo
Distancia recorrida
En potreros de mediana extensión (320 ha) se han registrado valores
promedios de 4.7 km/día (Lahtrop y otros, 1988). En extensiones de 1464
ha, con distancias a la bebida de 5.6 km, se ha observado que las vacas Hereford
caminaron 7.9 km y las Santa Gertrudis 12.6 km (Herbel y Nelson, 1966). Utilizando
en el primer caso 1.5 h y en el segundo casi 3 h. Para el caso de pastoreo
intensivo con vacas lecheras en potreros de 0.1 ha se han registrado valores
de 0.9 km/día (Arnold y Dudzinski, 1978).
En pastoreo continuo intensivo se encontró que los animales caminaban
5.8 km/día y en rotativo entre 6 a 8 km/día (Walker y Heitschmidt,1989).
En cambio Hepworth y otros (1991) encontraron valores entre 2 a 3 km a cargas
de 4 novillos entre 9 y 12 ha, para pastoreo rotativo y continuo. Por su parte
Quinn y Harvey (1970) determinaron distancias de 3.2 y 4.3 km/día para
novillos en cargas bajas y altas respectivamente.
Thomson y Barnes (1993) indica que las distancias recorridas por vacas lecheras
en Nueva Zelanda varían entre 2 a 7 km/ ordeñe, a un paso entre
2 a 3 km/h, con grandes variaciones entre tambos y entre días en un
mismo tambo.
| Para la mayoría de los sistemas de producción, intensivos
y semi-intensivos, se puede esperar que los vacunos caminen entre 3 a 5
horas y recorran un distancia entre 2 a 8 km. |
Tiempo de pastoreo
Se estiman tiempos de pastoreo diarios de 7 horas, con diferencias entre vacunos
de distinto tamaño adulto. Los animales de mayor frame tienden a pastorear
hasta 70 minutos más por día. El tiempo de pastoreo máximo
no supera las 10 horas/día (Erlinger y otros, 1990).
| El tiempo total de pastoreo oscila entre 9 a 10
hora/día en las distintas estaciones del año, con variaciones
entre tiempo de pastoreo diurno y nocturno según la época
del año. En general el pastoreo nocturno aumenta en la medida que
disminuye el foto período (Aello y Gómez, 1984). |
Concepto de gasto de energía
La energía metabolizable del alimento (EM) consumida por el animal,
en parte se pierde como calor (C) y el resto se retiene (o excreta) como producto
(energía retenida, ER), de acuerdo a la siguiente relación:
EM = Calor + ER
El calor es el resultado de todos los procesos fisiológicos y metabólicos
que demandan ATP, en el cual se incluye la contracción muscular. La
retención (ER) representa la energía almacenada como grasa, proteínas
y además lactosa, en el caso de la leche. El costo energético
de las acciones de caminar y cosechar el forraje, es en última instancia
la demanda de ATP requeridos para las respectivas contracciones musculares
de caminar y cosechar el forraje. Según la ecuación, una producción
extra de calor por actividad tiene que afectar en la misma proporción
la ER, a menos que se compense por un incremento proporcional del consumo de
EM.
Trabajo muscular y demanda energética
La unidad estructural del músculo es la fibra muscular, que está formada
por miofibrillas embebidas en un medio semilíquido. El contenido celular
tiene un 65 % de la proteína muscular en forma fibrilar y otro 35 %
en una fracción amorfa en estado acuoso en el retículo sarcoplásmico.
Las miofibrillas están formadas por 55 % de miosina, 20 % de actina,
7 % de tropomiosina, 3 % de troponina y 15 % de otras. La miosina se distribuye
en capas externas y la actina en el medio, pudiendo ambas deslizarse unas sobre
otras durante la contracción y relajación muscular.
Para que la contracción ocurra es necesario que se libere Ca del retículo
sarcoplásmico y forme un complejo con la troponina, permitiendo que
la miosina y la actina se deslicen una sobre otra y el músculo se contraiga.
Posteriormente el Ca tiene que ser bombeado de vuelta al retículo sarcoplásmico
con gasto de ATP, para que la tropomiosina inhiba la troponina y ambas proteínas
vuelvan a su estado inicial o de relajamiento muscular.
La demanda ATP está estequeométricamente relacionada con el
desprendimiento de calor, con el consumo de oxígeno y con la producción
de CO2. Esto es debido a que cada mol de ATP utilizado tiene que ser generado
por la oxidación de glucosa, AGVs, grasas o proteínas. Cuando
se oxidan AGVs se desprenden 20 Kcal por mol de ATP (Blaxter, 1971). A su vez,
se requiere consumir 1 litro de oxígeno durante dicha oxidación
cada 5 kcal y se produce 1 litro de CO2 cada 5.26 Kcal (Elia y otros, 1988).
| El gasto energético de la contracción
muscular, como el de otras funciones, puede medirse en kilocalorías
(kcal) o megacalorías (Mcal), o en términos de los mililitros
de O2 consumido o de CO2 producidos durante la actividad. |
Metodologías disponibles para estudiar el gasto energético
de la actividad
El gasto energético se puede estimar por medio de calorimetría
directa, o midiendo el consumo de oxígeno y producción de dióxido
de carbono, que se conoce como calorimetría indirecta. También
se utiliza la medición de parámetros fisiológicos correlacionados
con la producción de calor, y por la reducción de la producción
de carne o leche.
- Calorimetría directa o indirecta, lo cual requiere
confinar el animal por un corto tiempo en calorímetros o cámaras
de respiración
(Clapperton, 1964; McC Graham, 1964, Holmes y otros, 1978). La limitante principal
es que el animal está restringido de movimiento y en un medio artificial,
donde solamente se pueden realizar estudios de corta duración.
- Estimación de parámetros fisiológicos. Tasa cardíaca
(Chabot, 1992, citado por White, 1993), o intercambio gaseoso en ovinos traqueomizados
(Young y Webster, 1963) y tasa de dilución del radiocarbono (Di Marco
y otros, 1994), son los métodos más utilizados en ovinos y
vacunos.
- Variaciones de parámetros productivos. Algunos autores como Lamb y otros
(1979), Nicholson (1987) y Thomson y Barnes (1993), han evaluado el efecto
de la actividad sobre la ganancia de peso, producción de leche, porcentaje
de pariciones u otros parámetros productivos. Es importante recalcar
que este enfoque mide si la actividad afecta la producción y no el
costo de la actividad.
Costo de la actividad según calorimetría
Ribeiro y otros (1977) concluyen que el costo de mover 1 kg de peso es relativamente
constante entre especies, con un valor de 0.49 kcal/kg/km. Este valor promedio
ha sido utilizado como base de los cálculos para tablas de alimentación
y coincide con trabajos previos de Brody (1945, citado por Osuji, 1974) que
estimaron 0.45 kcal/kg/km. El costo de comer ha sido estimado por Osuji (1974)
en 0.62 y 0.45 Kcal/kg/h de consumo de heno cortado y en pastoreo, respectivamente.
| Los datos citados indican que el costo energético
de caminar 1 km y de pastorear 1 hora son similares, con un valor promedio
cercano a 0.5 kcal/ kg de peso del animal. Utilizando este valor de gasto
energético se puede estimar que el costo extra de un vacuno que
camina 6 km y pastorea 10 horas, es del orden del 30 a 40 %, con respecto
al de un animal en corral. |
McC Graham (1964) estima, que el gasto energético por actividad en
ovinos incrementa la producción de calor un 34 a 72 %, según
la disponibilidad de la pastura. Ribeiro y otros (1977) concluye que el gasto
de energía de vacunos que caminan 6 km/día aumenta un 24 %.
Havstad y Malechek (1982) estimaron la tasa de producción de CO2 en
vaquillonas en pastoreo y en jaulas consumiendo el mismo forraje, y concluyeron
que las primeras tenían un gasto de energía 46 % más alto.
Holmes y otros (1978) midieron la producción de oxígeno de novillos
en pastoreo antes, durante y después del consumo, llegando a concluir
que la acción de cosechar el forraje podría aumentar el gasto
de energía entre 0.1 al 8 % en una buena pastura y entre 1.3 a 15.7
en una de baja calidad.
Efecto de la actividad en la producción
Lamb y otros (1979) compararon el efecto de caminar 1.6 km día en vaquillonas
lecheras de 2 años. La caminata se realizó a 5.5 km/h, durante
40 días preparto y/o durante 10 días postparto. El efecto de
caminar 50 días incrementó el consumo de energía de 41.6
a 43.6 Mcal/día (2 Mcal/d) y la producción de leche aumentó de
19.9 a 22.8 kg/día sin cambios en la composición de la misma.
En 285 días de lactancia los animales que caminaron produjeron 184 kg
de grasa y los que permanecieron estabulados 176 kg. Es decir, produjeron 8
kg más de grasa con un consumo adicional de 75 Mcal que equivalen a
una suplementación de 24 kg de concentrados. Las vacas que caminaron
requirieron menos servicios por concepción, mejoraron la facilidad de
parto y aumentaron la eficiencia del uso del alimento.
El experimento no comprobó la hipótesis anticipada de que "el
ejercicio aumentaría el consumo o reduciría el peso corporal".
Sin embargo, los resultados de otro experimento del mismo autor no mostraron
ventajas del ejercicio en vacas adultas. Por lo tanto hay una interacción
entre la velocidad, distancia, duración y edad de la vaca que aún
no ha sido elucidada.
Nicholson (1987) hizo caminar hasta una aguada situada a 40 km, cada 3 días
durante 8 meses vacas zebú (borana) secas, lactantes, terneros de 1
año y de 2 años. De forma tal que caminaron en el período
mencionado 3000 km más que los animales que permanecieron en la pastura.
Midió los cambios de peso, el crecimiento de los terneros, el porcentaje
de pariciones y el peso al nacer. No observó diferencias significativas
entre los que caminaron y permanecieron en la pastura. Por ejemplo los novillitos
de 1 año llegaron al final del experimento (20 a 21 meses) con 213 kg
y los que no caminaron con 235 kg. Concluyó que, al igual que los resultados
de Payne (1965, citados en el trabajo), las diferencias en cambio de peso debido
a la caminata son pequeñas en comparación a la influencia de
las variaciones estacionales en calidad y cantidad del forraje.
Thomson y Barnes (1993) compararon la producción de vacas lecheras
que caminaban al ordeño 0.4 km/día que consideró como
testigo, con dos grupos experimentales. Uno caminaba 4 km/d ascendiendo una
loma de 11 m de elevación y el otro recorría 8 km/d ascendiendo
entre 34 a 40 m. Los resultados que se resumen a continuación, indican
que la caminata no afectó la producción.
Cuadro 1. Producción diaria de grasa, proteínas y sólidos
totales (kg) de vacas lecheras en diferentes niveles de actividad.
Información obtenida en Balcarce
Breve descripción de la metodología:
La técnica del radiocarbono se considera la metodología más
apropiada para estudios con animales en libre actividad (Whitelaw, 1974; Sahlu
y otros, 1988; White, 1993), ya que las mediciones se pueden realizar sin interferencias
cuando los mismos caminan o pastorean en el potrero.
La metodología consiste en infundir en forma continua intraperitonealmente
una solución de C14 y determinar la radioactividad del C14 en el CO2
de muestras de saliva.
Foto 1. Catéter intraperitoneal.
Oscar N. Di
Marco y Mario S. Aello. 2002
Foto 2. Vacuno equipado para infusión de 14C y colección
de saliva.

Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello. 2002
El C14 marca el CO2 de todo el organismo y como la infusión es constante
la radioactividad por unidad de CO2 de la saliva (actividad específica)
disminuye al aumentar la producción de CO2, y viceversa. Del cociente
entre la tasa de infusión y la actividad específica se calcula
la producción de CO2. Para utilizar esta metodología se requieren
animales con catéteres en el peritoneo y en glándula parótida
para la colección de saliva.
En el primero se infunde la solución marcadora con bombas peristálticas
portátiles, y el segundo se utiliza para colectar muestras de saliva.
En éstas se determina por un lado la cantidad de CO2, y por otro la
radioactividad en un contador de centelleos.
Producción de CO2 y costo energético
del pastoreo
En el Cuadro 2 se muestra que durante el pastoreo a alta tasa de bocados la
producción de CO2 (ml CO2/h.kg0.75) aumentó con respecto al reposo
un 52%, y en un 16% cuando la misma fue moderada. El incremento equivale a
un costo energético por hora de pastoreo de 0.46 y 0.14 kcal/kg de peso,
para la alta y moderada tasa de bocados, respectivamente. El costo de cosecha
de forraje de 0.14 kcal/h/kg estimado en la pastura de alta disponibilidad,
es menor que la estimación de Osuji (1974) de 0.45 Kcal/kg/h de pastoreo,
en tanto que la obtenida cuando los animales pastorearon a la máxima
tasa de bocado coincide con el autor mencionado.
Los incrementos del 16 y 52% obtenidos en ambas pasturas están en concordancia
con datos de la literatura, donde se citan valores del 14 al 50%. Por ejemplo
Osuji (1974) predice a través de modelos de simulación incrementos
del 25 al 50%. Havstad y Malechek (1982) encuentran aumentos en el gasto de
energía atribuibles al acto de comer del 23% en vaquillonas pastoreando
agropiro crestado en disponibilidades decrecientes. En cambio Holmes y otros
(1978) observaron valores menores, comprendidas en el rango entre el 14 al
18%, en base al consumo de oxígeno medido con una cámara de respiración
móvil durante el pastoreo de vacunos.
Cuadro 2: Producción de CO2 y costo energético de novillos en
reposo o pastoreando a alta y moderada tasas de bocado.

Media ± error standard
a, b, diferencias significativas (p<0,05)
c, d, diferencias significativas (p<0,06)
(*) promedio de los pastoreos de la mañana y la tarde
Foto 3. Vacuno con infusión de 14C para estimar la tasa de producción
de CO2 durante el consumo de forraje.

Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello. 2002
Foto 4. Vacunos con infusión de C14 para estimar la tasa de producción
de CO2 durante la caminata en llano.

Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello. 2002
Producción de CO2 y costo energético de
la caminata
Al aumentar la velocidad de la caminata entre 1 y 4 km/h hubo un incremento
del gasto de energía entre un 15 a 41%. El costo de caminar una hora
a alta velocidad (4 km/h) en terreno plano, resultó similar al de
caminar en un terreno con 6% de pendiente a la mitad de velocidad (2 km/h).
En el Cuadro 3 se muestra cómo velocidad de la caminata y topografía
incrementan el gasto energético relativo al reposo, expresado por
hora de actividad o por kilómetro de distancia recorrida.
Cuadro 3: Incrementos en el costo energético de novillos caminando
en terreno plano a distintas velocidades, o en terreno con pendiente, expresado
por hora de caminata y por kilómetro recorrido.

Incremento por encima del costo estimado en corral (82.6 kcal/d.kg0.75)
Foto 4. Vacunos con infusión de C14 para estimar la tasa de
producción de CO2 durante la caminata en llano.

Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello. 2002
La caminata en el plano tuvo un costo de 0.12 a 0.13 Kcal/km por kg de peso
vivo, inferior al valor convencionalmente utilizado de 0.49 derivado del experimento
de Ribeiro y otros (1977). Es importante destacar que los autores citados midieron
el consumo de oxígeno de cuatro novillos caminando sobre una cinta transportadora
a velocidades comprendidas entre los 2 y 5 km/h, y que posiblemente en tales
condiciones se haya sobreestimado el costo energético de la caminata
al aire libre (Mc Graham, 1964b).
Efecto acumulativo y residual de la caminata
No hubo diferencias significativas (p>0,05) en producción de CO2
entre muestras obtenidas en los 30 minutos iniciales o finales de cada hora
de caminata, en terreno plano o en la pendiente. La tasa de producción
de CO2 decayó rápidamente luego de concluida la actividad, siendo
el patrón de caída similar en los dos días en que se realizaron
los ejercicios. Dos horas después de terminada la caminata dicha tasa
fue un 13% superior a la del animal en reposo en corral, y sólo un 7%
superior cuando el descanso fue de 4 horas. Los datos indican que la caminata
no tiene un afecto acumulativo durante el desarrollo del ejercicio, ni residual
de larga duración durante el descanso. La recuperación postactividad
observada en este estudio es coincidente con resultados obtenidos por Corbett
y otros (1971) y Méndez (1994).
Efecto de la actividad en el costo de mantenimiento del animal
Dentro del rubro actividad se agrupan ejercicios que pueden tener costos energéticos
diferentes según las condiciones en que se llevan a cabo, como por ejemplo
ocurre con el pastoreo a moderada y alta frecuencia, y con las caminatas a
distintas velocidades o en diferentes topografías. El efecto proporcional
que éstas pueden tener en el costo energético de mantenimiento
del animal, que se calcula para un promedio de 24 h, depende tanto de sus respectivos
costos energéticos como del tiempo relativo que duran con respecto al
reposo. Por lo tanto hay que diferenciar el costo energético de una
actividad en particular de su efecto proporcional en el costo de mantenimiento,
ya que una actividad relativamente costosa en términos energéticos,
no necesariamente afecta al mantenimiento en gran medida si se realiza en un
tiempo corto.
En una pastura de buena disponibilidad, calidad y estructura se estima que
los animales pastoreen entre 8 a 10 horas/día a moderada tasa de bocados,
y caminen no más de 5 km por día, para lo cual si se desplazan
a una velocidad de 1 a 2 km/h insumen entre 2.5 a 5 h/d. Al disminuir la disponibilidad
aumenta el tiempo de pastoreo y la frecuencia de bocado, y si los potreros
o la distancia a la aguadas son grandes, las distancias que recorren son mayores.
El efecto en el costo de mantenimiento de la distancia recorrida y del tiempo
y frecuencia de bocado se resume en el cuadro 4.
| La actividad energéticamente más
costosa resultó el pastoreo a alta tasa de bocado, le sigue la caminata
en pendiente o en el llano a paso rápido (3 a 4 km/h). La caminata
a una velocidad de 2 km/h tuvo un costo moderado, y el pastoreo a baja
tasa de bocado conjuntamente con la caminata a baja velocidad (1 a 2 Km/h)
fueron de bajo costo energético. |
Cuadro 4. Efecto de la actividad en el costo de mantenimiento del animal

Como se puede observar el principal efecto de la actividad es debido al costo
energético del pastoreo a altas tasas de bocados. La velocidad, distancia
recorrida y pendiente, así como el pastoreo a moderadas tasas de bocado
tienen una baja incidencia en el costo de mantenimiento de los animales en
pastoreo. Obsérvese que al aumentar el tiempo de pastoreo de 8 a 10
h y la distancia recorrida de 5 a 8 km, el costo de mantenimiento aumenta
del 8 al 12 % cuando la tasa de pastoreo es moderada. En cambio, para 8 h
de pastoreo y una distancia recorrida de 5 km, el aumento de la tasa de bocado
aumenta el costo de mantenimiento de 8 a 18 %. Por otro lado, el caminar
en pendiente solamente aumenta el costo de mantenimiento de 8 a 10 %.
Es decir que el aumento del costo energético de mantenimiento depende
más de las condiciones en que se realiza el pastoreo que de la caminata
per se. En consecuencia depende fundamentalmente de la condición de
la pastura, ya que ésta determina la frecuencia de bocado y el tiempo
de pastoreo. La caminata en sí incide muy poco (menos del 5%) porque
es una actividad de corta duración y tiene un costo energético
moderado o bajo cuando se realizada a baja velocidad. Además de ello
su efecto residual es de baja magnitud.
Efecto del aumento del costo de mantenimiento en la producción
En pasturas de buena disponibilidad el gasto extra de energía por actividad
es bajo, variando entre el 8 a 12 % como se mostró en los cálculos
anteriores. Dicho costo puede ser fácilmente compensado por un ligero
aumento en el consumo, que estaría en el orden de los 150-250 gMS (para
animales de 300-400 kg de peso corporal). Por lo tanto no es de esperar que
la actividad tenga un efecto detectable en la producción. Ello explicaría
por qué Nicholson (1987) y Thomson y Barnes (1993) no encontraron que
la caminata haya producido mermas cuantificables en la producción de
carne o leche.
En pasturas de baja disponibilidad (y altura o estructura) donde hay severas
limitantes al consumo de forraje, el costo extra de mantenimiento puede ser
del 25 a 30 %, principalmente debido al costo de pastorear. En este caso si
los animales no pueden compensar con un mayor consumo, que se estima en 700
y 1200 g MS/día, según la calidad de las pasturas y peso de los
animales, el gasto energético extra afectaría considerablemente
la producción. Por lo tanto, las prácticas de manejo que posibiliten
un mejor control de la altura, disponibilidad y/o estructura de la pastura
reducirían el tiempo de pastoreo y la frecuencia de bocados, y en consecuencia
disminuirían apreciablemente el costo extra de mantenimiento de los
animales.
En condiciones de pastoreo donde los animales caminan menos de 8 km/d a baja
o moderada velocidad, las prácticas de manejo destinadas a reducir la
caminata no producirían un ahorro de energía suficiente para
mejorar la producción.
Conclusiones:
Con la técnica del radiocarbono se determinó que el pastoreo
a moderada tasa de bocado y la caminata tienen un costo energético de
aproximadamente la cuarta parte del valor convencionalmente utilizado como
costo de actividad, que representa 0.5 Kcal/kg de peso por hora de pastoreo
o por km recorrido. El pastoreo a máxima tasa de bocado, donde se observó el
mayor gasto de energía, fue similar al valor mencionado. El costo energético
extra por actividad puede afectar el mantenimiento en un 10 a 15 %, y salvo
en condiciones extremas de pastoreo a alta tasa de bocado y recorriendo grandes
distancias dicho valor puede alcanzar el 25 a 30 %.
En condiciones normales de producción la caminata per se no puede afectar
la producción del animal, ya que el costo energético de dicha
actividad es muy bajo y puede ser compensado por un leve aumento del consumo
de alimento.
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Autor: Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello
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DISCUSIONES SOBRE ESTE TEMA.

| 25/08/2006 |
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ivan beltran Tecnologo Agroindustrial/ Quindio - Colombia |
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Gracias, bastante interesante su artículo. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 25/08/2006 |
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miguel adolfo medina chavez Ing.agronomo/conateca Zulia - Venezuela |
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Felicito a los autores de este Artículo, lo cual profundiza en los estudios de investigación que vengo realizando, manejo de Producción animal en el trópico, ganancia de peso vivo, gasto de caloría en las condiciones Tropicales de Ganadería de Leche bajo explotación Intensiva, logrando cero Presión al Pisoteo, duración del Pastoreo máximo cuatro Horas, e incremento de la carga animal hasta catorce unidades animal, en potreros de áreas Dos mil Metros cuadrados (potreros Modulados). Muchas gracias por su artículo.
| Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 26/08/2006 |
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|
Carlos Martinez Medico Veterinario/bayer Health Care Lara - Venezuela |
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De verdad, me parece un estudio muy interesante, por lo tanto mi agradecimiento por compartir con todos nosotros los resultados de este estudio, mi aporte, diría mientras más recorre el animal para obtener su alimento, aumenta la diseminación de parásitos en todos los potreros, igualmente aumenta las probabilidades de re-contaminación. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 27/08/2006 |
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Anibal Hualla Castillo Médico Veterinario Zootecnista Puno - Perú |
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Agradezco esta valiosa información que nos ayuda de sobremanera en el perfeccionamiento de la crianza animal. Felicidades. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 27/08/2006 |
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german bernal Independiente/indepndeiente Meta - Colombia |
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Muchas gracias por el envío de este artículo, que contribuye notoriamente al mejoramiento de la rentabilidad en la industria del ganado. Es grato ver cómo este tipo de artículos ayudan y asesoran la evolución de nuestro negocio.
German Bernal
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| 28/08/2006 |
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ROBERTO AUGUSTO Ganadero/negocio Huehuetenango - Guatemala |
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Gracias por esta información, muy buen artículo y bien documentado. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 30/08/2006 |
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Elder Adrián Calderón Granados Estuande De Agronomía/- Peten - Guatemala |
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Adrián Calderón
Estudiante agropecuario
Es un tema excelente. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 30/08/2006 |
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Elder Adrián Calderón Granados Estuande De Agronomía/- Peten - Guatemala |
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Gracias por esta valiosa información que me ayudará a enrriquecer los conocimientos sobre producción ganadera. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 04/09/2006 |
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Hola a todos...
Mi comentario se inclina hacia los animales que se alimentan en pastoreo... tardan un poco más que los que están en confinamiento, ya que los primeros tienen más gasto de energía corporal al caminar por entre los pastos, árboles pequeños, y en ocasiones suelos fangosos.
Otro de mis comentarios es que si se realiza la digestibilidad in situ de ciertas hierbas, como el zacate Bermuda Cruza-II que da muy buenos resultados en animales jóvenes o becerros de engorda, llegando a ganar hasta los 900 gr. de peso corporal por día, y si a esto le agregamos un poco de alimento balanceado (12 kgrs por día), nos aportará mejores resultados en el marmoleo de la carne.
Bueno, nos contactamos pronto... ADIOS. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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| 05/09/2006 |
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Cesar Machado Ing. Agronomo/ Zulia - Venezuela |
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Fue gran trabajo y muy bien expuesto. Muchas gracias. | Respuesta Chequeada por Engormix.com  |
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