Estimado Hawkins:
Nuestra fluída correspondencia me ha llevado a sostener un interés particular en el desempeño de su yegua y en las posibilidades de mejorarlo. Con la información que Ud. me proporciona, creo que podemos concluír en que la droga administrada en dos ocasiones produce en el animal lo que Ud. describe como pasividad y que, a no dudarlo, pone de manifiesto una reacción desfavorable a la misma. Quizá fuese conveniente evitarla en el futuro.
Por otra parte, y en cuanto al régimen alimenticio, si bien el mismo parece adecuado en principio, no debe perderse de vista que, en ocasiones, alguno de los componentes de estos balanceados pueden no ser los que ese animal en particular requiere. A veces me ha resultado útil el introducir variantes en la dieta, a efectos de observar sus efectos ante una exigencia en particular.
Como Ud. seguramente ha advertido, soy partidario de apartarme lo menos posible de las pautas naturales. En mi criterio, y además de las vitaminas de estilo (que no deben exagerarse ya que se eliminan por hígado y riñón, ambos muy delicados), una alimentación en dosis adecuadas de avena (si es posible despuntada), suplementada con no más de 1 kg. diario de maíz molido y remojado y, en lo posible, con el agregado de 1/2 litro de gelatina de lino por ración, debería producir una alimentación proporcionada al esfuerzo esperado.
Debe Ud. tener en cuenta que, si decide probar esto, debe administrar abundante pasto fresco SIEMPRE ANTES DEL GRANO, lo que le evitará cualquier problema de cólicos, y aumentará la capacidad de absorción alimentaria. Creo que valdría la pena intentarlo.
Ya desde otro ángulo, y dado que las competencias se producen sobre arena (terreno blando), debe prestarse gran atención a que, durante los entrenamientos, no se someta al animal a trabajo sobre superficies duras, ya que ello exige un desempeño distinto de las cuerdas o tendones que sólo se logra con el tiempo y la práctica.
Así mismo, la no utilización de silla de montar o sillín no permite segurar la correcta inserción y balance del jinete durante todo el recorrido de la prueba, y estos defectos posturales y de apoyo, pueden conspirar contra el éxito al producir desplazamientos del centro de gravedad, y la recarga alternativa del tren trasero o delantero en momentos inoportunos.
Además, y partiendo de su primera comunicación, el hecho que en los primeros 300 mts. la yegua aventaje holgadamente a sus competidores, pone de manifiesto una errónea administración por parte del jinete, de los recursos del animal, al que debería contener o reservar para exigirlo en los últimos tramos del recorrido. Me dá la impresión que la virtual explosión que la conduce inicialmente a la cabeza del pelotón, la vacía de energías para continuar.
Me parece, en definitiva, que puede estar en el entrenamiento y en la pericia del jinete el camino a la mejora a que ambos aspiramos.
Lo saludo cordialmente, y quedo a sus órdenes.
Dr. Alfredo Tomaselli | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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