Saludos a todos desde Bolivia. Considero que el tema es muy importante asi como amplio, ya que no debemos olvidar que tanto el estado fisiológico de la vaca como el de la cría van a depender en gran medida de las condiciones nutricionales y de manejo en los últimos 60 días de la gestación. Los requerimientos del feto en esta etapa aumentan considerablemente debido a su extraordinario crecimiento (75 del peso al nacimiento) la prioridad nutritiva a partir de este momento, será el futuro ternero. Durante la gestación la vaca tiende a engordar debido a la hiperactividad del tejido adiposo. Si los requerimientos nutricionales vaca/feto son satisfechos en los dos últimos meses, y si se continúa con una dieta acorde en el posparto, la vaca tendrá, no solamente una producción láctea buena o regular, sino que también se reducirán los días abiertos debido a que su condición corporal influirá en la presentación de celos fértiles. Sin embargo, si le ofertamos abuntante NDT en el periodo seco para que en el posparto se lo disminuyamos (por causas de mala formulación de dieta, ineficiencia e incoordinación entre la gente en la lechería, déficit de granos, o que la economía no lo permita) con seguridad que el balance energético de la vaca será marcadamente negativo poniendo en riesgo su salud, la producción, asi como la fertilidad y el estado del ternero.
Y por último es que siempre se debe secar a la vaca antes del parto para que el tejido mamario recupere su normal estado histofisiológico y así garantizar un calostro rico en inmunoglobulinas y la lactancia siguiente. Eso sí, todos los esfuerzos orientados a proporcionar una buena nutrición a la vaca en los últimos meses de gestación, es económicamente rentable por garantizar el nacimiento de un ternero vigoroso, el que será un futuro reproductor o una lechera de élite.
Espero que mi intervención haya servido para esclarecer algunas dudas al respecto. El tema da mucho de que discutir y analizar.
Abrazos a todos. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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