Apreciado Ingeniero García:
El pasto Maralfalfa parece crecer bien en muy diversas condiciones climáticas, desde el nivel del mar hasta altitudes superiores a los 2500 metros. Es bien sabido que el crecimiento y la composición de los pastos depende, entre muchos otros factores, del clima: en la medida en que el clima es más cálido la velocidad de crecimiento es mayor y también su rendimiento por hectárea/año. Así, por el mismo hecho de crecer más rápido, la edad de corte es más temprana y, en consecuencia, el número de cortes al año se incrementa.
Al crecer más rápido es zonas cálidas, su composición nutricional cambia más rápidamente que zonas frías. Pero la composición nutricional también cambia en función de la fertilización y del riego. Esto quiere decir que es poco probable que aunque usted utilizará la misma semilla que nosotros utilizamos para nuestro trabajo, encuentre los mismos resultados en cuanto al rendimiento y la composición nutricional. Ello implica que usted deberá hacer un análisis de rendimiento y composición nutricional del pasto bajo las condiciones de su finca antes de tomar cualquier desición en términos del área que debería cultivar para alimentar 15,000 animales.
Por otro lado quisiera comentarle que NINGÚN PASTO, absolutamente ninguno, presenta una composición nutricional que cubra de manera precisa los requerimientos nutricionales de los animales en ningún estado fisiológico. Esto significa que SIEMPRE se encontrarán excesos en algunos nutrientes y deficiencias en otros y, que por lo tanto, siempre se debería apelar a las suplementaciones si se desea suministrar una dieta adecuada. Esto no quiere decir que si los animales no se suplementan se presenten problemas: esto va a depender de que tan grandes son las diferencias entre las demandas nutricionales de los animales y los aportes que hace la pastura.
Teniendo en cuenta los resultados que obtuvimos con la Maralfalfa y bajo las condiciones experimentales con las que trabajamos, a este pasto habría que suplementarlo con fuentes energéticas ya que presenta una alta concentración de proteína pero baja concentración de energía, particularmente, carbohidratos no estructurales, esto es, azúcares y almidones.
Los bovinos en la fase de engorde presentan requerimientos de proteína inferiores al 13 pero requerimientos de energía cercanos a 1.52 Mcal de ENg/kg de MS, lo que equivale a aproximadamente 65 de NDT. En nuestro trabajo encontramos que el contenido de NDT fue de 62 a los 35 día y que este disminuyó a una tasa de 0.198 cada día a medida que avanzó la edad de corte. La proteína cruda, por su parte, presentó una concentración cercana al 27 en el corte de los 35 día y luego disminuyó a una tasa de 0.28 cada día. Como lo puede apreciar, la proteína es muy alta mientras que la energía es muy baja y, aunque ambos reducen su concentración a medida que avanza la edad de corte, aún a los 90 días de corte, la proteína seguía siendo mucho más alta que los requerimientos y que la energía. Esto indica que aunque usted puede tener un alto rendimiento de pasto Maralfalfa a los 90 días (200 Ton/ha), y que su contenido de proteína es más cercano a los requerimientos, de todas maneras deberá suplementar con fuentes energéticas como maíz, yuca, sorgo u otro material similar.
En cuanto a los minerales, el asunto es un poco complejo. Apenas estamos terminando un trabajo sobre el contenido y la disponibilidad de minerales del pasto Maralfalfa los cuales espéramos publicar antes de finalizar este año, pero le adelanó que los resultados son sorprendentes.
Un saludo.
Héctor Jairo Correa | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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