Estimados Colegas:
Me parece muy interesante esta discusión, la cual nos permite elucidar cuales son los mitos y realidades de la utilización de grasas protegidas.
Con respecto a la pregunta del colega Alejandro tengo las siguientes anotaciones:
Cuando se suplementa grasa protegida se incrementa el consumo de energía, pero ante la presencia de un balance energético negativo (BEN) y la deficiencia de nutrientes glucogénicos el animal no es capaz de oxidar completamente esta grasa y producir suficiente cantidades de ATP, por lo tanto la vaca continúa con su déficit de energía y se ve obligada a movilizar más grasa corporal.
Si usted revisa los trabajos del Dr. Palmquist encontrará que una de sus principales conclusiones es la tendencia manifiesta de las vacas suplementadas con grasas a disminuir su nivel de insulina, lo cual ocasiona una mayor utilización de nutrientes hacia producción y no hacia restitución de reservas corporales.
Trabajos muy bien documentados por el Dr. Sklan publicados en el J. Dairy.Sci. (77: 1652 - 1660 y 74: 510 - 517) concluyen que si bien la grasa favorece la producción de leche, simultáneamente se incrementa la pérdida de peso del animal.
En la última reunión de Tri - State Dairy Nutrition Conference 2008 aparece un artículo muy interesante del Dr: Santos de la Universidad de Florida en donde se manifiesta claramente la incongruencia de los resultados obtenidos con todo tipo de grasas incluyendo las cálcicas provenientes del aceite de palma.
Mi consideración final es la siguiente:
Nuestros sistemas de pastoreo siempre tendrán el inconveniente de un déficit de consumo de energía, como muy claramente lo manifiesta el amigo Alejandro, debemos esmerarnos en ofrecer pastos de alta calidad nutricional, bajos en fibra y suplementar cantidades moderadas de almidón.
Nuestro gran error fue el de introducir una genética de alta producción no manejable en los sistemas de pastoreo, las consecuencias las estamos pagando con un bajo comportamiento reproductivo y reducida longevidad , la solución de estos problemas no está en la utilización de grasas de sobrepaso de altísimo costo las cuales tienden a incrementar aun más la perdida de peso del animal al inicio de la lactancia.
Que envidia (de la buena) me dá al observar en Ecuador ganaderías de genética proveniente de Nueva Zelanda con vacas de 5000 litros por lactancia sin suplementación de concentrados, ni aditivos y mucho menos con grasa de sobrepaso con intervalos entre partos de menos de 13 meses.
Que diferencia con las haciendas o rodeos de 7000 litros que tienen que utilizar de 1500 - 1800 kilos de suplementos concentrados con costos actualmente inmanejables y un comportamiento reproductivo bajo.
Les agradezco la controversia, ella ayuda a ser objetivos a no caer en sofismas y a fijarnos hacia donde debemos ir en momentos de crisis como los actuales.
Un cordial saludo para Alejandro.
Atentamente
Jaime Henríquez | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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