Estimado colega, siento mucho la situación por usted planteada, y permitame decir que estoy de acuerdo en muchas de las cosas comentadas.
Soy médico veterinario Argentino y por motivos laborales vivo y trabajo en el Paraguay, por lo que me doy el lujo o me tomo el atrevimiento de hablar de dos realidades de paises distintos desde el punto de vista de biotipo animal en producción.
En primer lugar somos nosotros como asesores quienes debemos concientizar al productor sobre las características a la hora de seleccionar, y quienees debemos presionar a las entidades vendedoras a dar sustento técnico a sus catálogos, en otro caso, optar por otra entidad. Es cierto que a la hora de realizar una inversión, primero hay que tener plena seguridad de lo que se elige, de lo contrario, mejor no invertir, esto es algo que se adapta a cualquier orden de la vida.
Cuando uno decide un cambio, debe plantearse que es la mejora genética, porque esto no es simplemente cambiar como se ve un animal, uno tiene que ser conciente que aún con una presión de selección alta, el proceso de cambio es lento y debe ser sostenido, a fin de lograrlo.
Siempre es muy importante delinear y no modificar las políticas de selección para no perder tiempo ni dinero y saber que siempre que uno elija algo, será en desmedro de otra cosa, pero el arte o la calidad del asesor, se sustenta en la mejor eleción con la mínima pérdida, especialmente en lo concerniente a la producción.
Tocando el tema de los animales de feria este es un tema de amplio debate en grupos de colegas. De mi parte siempre destaco que el objetivo de las exposiciones está bastante distorcionado, hoy por hoy las exposiciones se han toranado un desfile de modelos los animales no tienen datos de progenie y en algunos casos los animales campeones no arrojan resultado alguno, es decir, víctimas de una nutrición para feria los animales sufren daños irreparables en su fertilidad, principalmente los machos.
He conocido casos en los que durante años el toro no fue capaz de producir semen de calidad y por ende, el dueño invirtió una fgran suma de dinero y el reultado fue pesimo y a veces hasta no se recuperan nunca.
También hay que ser concientes que los animales de feria, salvo honrosas excepciones, no son animales para el trabajo a campo y si son maquinas de pajuelas o de embriones para los casos de machos y hembras.
Por eso, como mencioné enteriormente uno, en calidad de asesor, deber ser quien oriente en la inversión teniendo en cuenta la zona, las condiciones del ambiente (clima, nutrición natural, etc) para obtener los mejores resultados posbiles y lograr un mejoramiento genético verdadero y no solamente un cambio en el aspecto del animal, prvilegiando la productividad e intentando mantener la rusticidad que llevó, como describe, al criollo a la supervivencia en la zona.
Saludos cordiales
M.V. Pablo Nudelman
Asunción, Paraguay
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