Estimados Doctores:
En primer lugar, felicitarles por la labor de divulgación que realizan a través de este portal. En segundo lugar, me gustaría aportar más información a la ya aportada por los Doctores Correa y Fenzo en relación con el uso de grasas protegidas, inertes, de sobrepaso.
La definición que ha realizado el Dr. Fenzo sobre las grasas protegidas o inertes es correcta, aunque podríamos especificar y concretar algo más. Aquí en Europa así como en los EEUU, el uso de grasas protegidas en vacuno lechero de alta producción es una estrategia que llevamos usando en los últimos 20 años, y creo que no cabe discusión sobre los efectos beneficiosos de su uso; existen numerosas referencias en la literatura científica sobre su uso y los efectos sobre la producción láctea. No hay que olvidar por otra parte que las grasas inertes son sólidas a Temp ambiente y esto ha hecho que las nuevas técnicas de nutrición a partir de TMR, carro mezclador o carro UNIFEED, puedan utilizar la grasa en la misma explotación al ser un producto en polvo y de fácil mezclado, facilitando su manejo. Esto ha dado mucha flexibilidad, y ha supuesto en muchos casos un ahorro importante al poder adquirirse este tipo de productos por el mismo ganadero.
Eso sí, estoy de acuerdo con el Dr. Correa en que el metabolismo de las grasas en general difiere entre el monogástrico y el rumiante, y también estoy de acuerdo en el sentido de que las grasas inertes serán efectivas o eficaces siempre y cuando se den las condiciones que hagan que el animal pueda utilizar el potencial que este tipo de productos tiene.
El uso de grasas en general y de grasas de sobrepaso en particular surge a partir del momento en que las necesidades energéticas de la vaca de alta producción no pueden ser cubiertas con CNS (carbohidratos no estructurales) sin que podamos provocar los conocidos problemas de acidosis ruminal al excedernos en el nivel de almidones. Por lo tanto, siempre habrá substrato o energía fermentable en el rumen, ya que la grasa no substituye a los carbohidratos sino que los complementa. Por lo tanto siempre que se usen de forma apropiada serán una herramienta muy útil en la formulación de dietas de rumiantes. Quizás en otro momento sería bueno también abordar el tema del efecto del uso de grasas sobre los parámetros reproductivos en ganado vacuno.
Por último, intentar aclarar que no todas las grasas protegidas son iguales, y que existen diferencias importantes en cuanto a su composición, calidad y constancia, lo que condicionará su digestibilidad y valor energético. De usar un producto que nos de estas garantías, dependerá el éxito de los resultados.
Me reitero en felicitarles por la labor que realizan, y espero que mis comentarios hayan servido para dar más luz a este apasionante tema.
Un saludo,
J. Ignacio Fernández
Ingeniero Agrónomo
Directo Técnico – NOREL S.A. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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