En nuestro país están ocurriendo Muchísimas cosas todas a la vez y no siempre auspiciosas.
El interés de los gobernantes por que no se les dispare el costo de vida (IPC), ha establecido cuotas de exportación que se otorgan a los distintos frigoríficos, muy discutido por muchos es el procedimiento de otorgar esos permisos y cuotas.
Hoy amanecemos con que nos faltan animales requeridos por la exportación (400- 450 kg). El consumo interno reclama animalitos de 300-320 Kg, peso que no es difícil de alcanzar a corral y relativamente pronto.
El desafío se nos presenta para llevarlos hasta el peso de exportación y en tiempos de feed lot.
Según mi experiencia, si no producimos un esqueleto propio de un animal de ese peso y los apuramos proteica y energéticamente, terminamos fatalmente en exceso de grasa. El JEFE se apega a la ley del mínimo cuando queremos corregirle sus inventos.
Para producir ese esqueleto debemos cuidar más el tema mineral (macro y micro), Sucede que cuando debemos recurrir a recriar a corral, los números no dan. Por otra parte los corrales consumen los terneros más rápido de lo que los rodeos de cría son capaces de reponer, en especial si los sacamos como pollos parrilleros.
El precio sería un factor de reequilibramiento, más el intervencionismo de los gobernantes, lo impide. Un verdadero desafío.
No por nada el Fosfato di cálcico trepó de los 0,53 U$D a 1,30 en unos pocos meses (valores mundiales), esto es indudablemente producto del desplazamiento de los rodeos de los campos y del incremento del área sembrada con una bomba que absorbe fósforo para sintetizar fosfato diamónico (muy demandado por la agricultura nueva que se ha extendido a zonas marginales).
Ing.agr. Daniel C. Besso |
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