Buenas tardes Ing. Viteri:
Mi interés es consultar sobre el planteamiento que estoy desarrollando en mi finca Provenza, ubicada en Danlí, Honduras (zona oriental, trópico seco), si anda por buen camino. Comencé con una ganadería de ganado con alto encaste de Brahman, cuya productividad de leche es sumamente baja, situación que me he propuesto mejorar en la actualidad, ya que en primera instancia le di prioridad al mejoramiento de potreros mediante la incorporación de pasturas mejoradas (B. decumbens, B. brizantha (MG4) y P. maximum var. Mombasa). En la parte genética, he tenido la inquietud de que aunque puede parecer tentadora la incorporación de padrones lecheros de las razas más comunes en nuestro medio ( Pardo Suizo y Holstein), podemos caer en la situación de los cruces terminales donde el vigor híbrido puede ir desapareciendo, por lo que he llegado a la conclusión de que alcanzar el objetivo de conseguir un ganado rústico, de buen temperamento, adaptable y productivo puede implicar desarrollar un programa de cruzamiento que involucre más de (2) razas con atributos en ese sentido. Hasta hace poco contaba con (2) padrones de las razas Brahman e Indubrasil-Brahman, por lo que para empezar a trabajar en función de obtener leche incorporé en el lote de ordeño un padrón Holstein, del que ya tengo las primeras crías. Más recientemente empecé a investigar un poco sobre la genética doble propósito, y encontré que las razas de origen británico, muy poco conocidas en nuestro medio, podían tener una importante contribución para contrarrestar las debilidades de las razas lecheras por excelencia como el caso del Holstein. En ese sentido logré adquirir un padrón 1/2Milking-Shorthorn-1/2Jersey, cuyas condiciones de adaptabilidad a condiciones rústicas (topografía irregular, instalaciones deficientes y temperaturas extremas) me han sorprendido gratamente, y del cual ya tengo crías que manifiestan esas características, además de la posibilidad de ser buenas vacas lecheras a bajo costo. Aparte de eso logré inseminar algunas vacas con Milking-Shorthorn para obtener padrones, ya que en Honduras no hay ganederías de esa raza. Como en todo, en esta vida, uno llega al momento de la encrucijada y hay que tomar decisiones, que en genética pueden resultar más complicadas dado que los resultados en su mayoría sólo pueden evaluarse a mediano y largo plazo. La idea original, era la de eventualmente eliminar el cebuino, y quedarme trabajando con el Milking-Shorthorn y el Holstein, pero últimamente me he resistido a la idea de prescindir del cebuino al observar la envidiable condición del ganado con esa herencia durante la época del verano. En general he llegado a la conclusión, aunque parezca un tanto complicado, de que el modelo correcto es el de manejar (3) lotes de ganado: (1) lote con padrones cebuinos, (1) lote con padrones Milking-Shorthorn y (1) lote de ordeño con padrones Holstein, creando un flujo organizado de las vaquillas resultantes de los diferentes lotes a manera de crear un tipo de ganado que tenga los atributos de las (3) razas mencionadas:1) la rusticidad y capacidad de sobrevivencia del cebuino, 2) la adaptabilidad, fertilidad, buen temperamento, eficiencia en conversión alimenticia de comida de baja calidad, y contribución en la producción de leche y carne del milking shorthorn, y 3) la contribución en productividad lechera del Holstein.
A mi criterio, este esfuerzo es obligado en virtud de la necesidad de hacer una ganadería productiva en condiciones de restricción de presupuesto, en temas como alimentación suplementaria y montaje de instalaciones, y con precios de mercado deprimidos en carne y leche, además de la necesidad de desarrollar prácticas de manejo de bajo costo que permitan la existencia de la explotación.
Me gustaría conocer su opinión al respecto.
Saludos.
Luis Gamero | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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