Estoy casi totalmente de acuerdo con el artículo del Dr. Quiles Sotillo, es un trabajo profundo y concienzudo que agradezco y felicito. Mi único pero es que analiza solamente un desinfectante para el agua de consumo avícola y en este foro ya hemos planteado varias posibilidades, que con vuestro permiso me atrevo a recordar que la utilización del Dióxido de Cloro 5% estabilizado en buffer de carbonato-bicarbonato al 3,6% (DCE) es una alternativa mejor a la cloración. La concentración a utilizar del mismo depende de la carga bacteriana del agua, pero estaría entre 0,5 y 1,5 ppm. Entre las ventajas contamos que el DCE no se combina con la materia orgánica (altamente presente en la generalidad de las aguas disponibles) por lo que no forma con ella Trihalometanos ni digoxina, y entonces su concentración es totalmente dedicada al abatimiento de microorganismos, por interrupción del Ciclo de Krebs y no por oxidación, otra ventaja adicional. Recordemos que el cloro al unirse a la materia orgánica requiere que su dosificación contemple esta pérdida y su concentración deba ser aumentada para disponer de materia activa suficiente.
Otra ventaja más es la acción de descomposición de biofilms en las cañerías de transporte de agua, eliminando así estas fuentes de protección de desarrollo bacteriano, efecto que muy pocos desinfectantes pueden realizar.
Por último pero no menor, el agua tratada con DCE tiene mejor calidad organoléptica que la clorada, y eso todos sabemos se trasunta en mejor y más rápida transformación de alimento en carne y mejor hidratación de las aves.
En resumen, hay disponible en el mercado un desinfectante que presenta mejoras sustanciales en la calidad del agua, insumo que , comparto con el Dr. Quiles Sotillo, pocas veces se le otorga la importancia que tiene. |
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