Estimado dr. Castillo,
Un gusto poder responder a otro colega, ya que que en este debate somos minoría.
Como cirujano con 30 años en la especialidad, tengo muy claro lo que es un atrapamiento aritenoepiglótico y las úlceras que ello le ocasiona a la epiglotis, y un desplazamiento del velo del paladar que termina (si usted me acepta) montándose sobre la epiglotis, y obstaculizando la entrada de aire hacia los pulmones. No dudo para nada de sus comentarios a los que considero correctos, sólo que me agradaría que usted leyera detenidamente mi comentario anterior, en donde en algunas frases dejo claro que al desplazamiento lo definen a menudo como atrapamiento. No es mi objetivo con este trabajo hacer una diferencia anatomopatológica de ambas situaciones, ya que el mismo va dirigido a jinetes y/o entrenadores, y si usted lo entiende así, a veterinarios que no lo hayan advertido.
Me complace su comentario y me agradaría que usted que vive y/o ejerce en Estados Unidos, ratifique o rectifique el por qué un alto porcentaje de caballos buenos (ashado, los tres primeros del último Belmont Stakes), y otros no tan buenos corren con cierrabocas. Particularmente he dejado de incidir el paladar blando quirúrgicamente, y con la colocación del cierrabocas se ha solucionado el bajo rendimiento. En cambio, afirmo que este implemento no puede solucionar el atrapamiento aritenoepiglótico, sino la cirugía, tal como usted lo describe. Pero también tengo por cierto que esta patología no es tan frecuente como el desplazamiento del paladar.
Entonces, si mi mensaje anterior no aclara mis conceptos, le ruego me disculpe porque me estoy refiriendo al desplazamiento del velo del paladar sobre la epiglotis. Pero especialmente, a sus consecuencias anóxicas.
Afectuosos saludos. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
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