Estimado colega
Esta tarea, dice Ud. muy bien, TITÁNICA, es algo que, como dicen nuestros colegas sajones a uno le sale desde los intestinos aunque prefiero el más latino desde el corazón.
Todos (y me incluyo) hemos visto, desde la misma facultad donde estudié (UBA 64/69) que al animal se lo trataba como cosa , una bolsa de papas con patas que daba un producto (carne, lana, leche, cuero) y solo merecía nuestra atención para que ese producto fuera inocuo y económico.
Afortunadamente eso cambió y nosotros, si bien no autores, somos partícipes necesarios en ese cambio. Ni tampoco somos actores excluyentes, ya que necesitamos de políticos para formular leyes y decretos, de abogados para aplicarlos y castigar a los infractores, de ingenieros y arquitectos para diseñar establecimientos y maquinarias amistosas con el animal, de eticistas y filósofos que expliquen x q NO es NI ÉTICO ni MORAL maltratar a un animal y de economistas que justifiquen las pérdidas ENORMES que ese MALTRATO produce a cualquier país.
Lo más DIFÍCIL (algunos dicen que es IMPOSIBLE, pero me niego a pensar así...) es CONVENCER A LOS VETERINARIOS que es RESPONSABILIDAD NUESTRA la EDUCACIÓN y evitar y CONDENAR cuando son TESTIGOS del maltrato y, hacerles entender que, SI NO LO HACEN, de testigos pasan, automáticamente, a CÓMPLICES.
Esta DISCIPLINA VETERINARIA es algo ESPLÉNDIDO: sumamos lo CIENTÍFICO con lo ECONÓMICO, pero además necesitamos de lo ÉTICO y hasta de lo MORAL, y ahí estamos los VETERINARIOS, los verdaderos ABOGADOS del REINO ANIMAL.
Siga colega este camino y, x favor, ténganos al tanto de sus tareas, sus logros y sus dudas.
Estol
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