Excelente artículo. La naturaleza toca su melodía, el hombre interviene movido por intereses personales y desentona en el concierto... Así sucede con el uso de algunos fertilizantes orgánicos que pueden estar contaminados de plomo, mercurio, cadmio y otros elementos no deseados en la nutrición de las plantas, pues son obtenidos de fuentes orgánicas mezcladas con desechos químicos. Tenemos varios en el mercado, no se ha tenido en cuenta la fuente de dónde provienen. Para armonizar, debemos tener intereses comunitarios, ecológicos, producciones inocuas, amigas del medio ambiente, que sean rentables y bajen costos...
Esto no es imposible, el uso de abonos orgánicos enriquecidos con microorganismos, aplicados en los cultivos, encima de una dosis media de fertilizantes de síntesis, produce abundantes cosechas; el uso de enmiendas no solo corrige el ph del suelo sino que aporta fósforo; el uso de insecticidas y fungicidas microbianos, obtenidos de extractos vegetales, son una alternativa importante en el logro de esa armonía. En un proceso de transición hacia producciones limpias, el uso de insecticidas químicos de baja toxicidad, aplicados en focos, se debe tener en cuenta. Una fertilización adecuada, acompañada de microorganismos benéficos y controles orgánicos de plagas y enfermedades, logra un manejo integral de las plantas para sincronizarnos con la naturaleza paso a paso, ya que llevamos mucho tiempo destruyéndola... El regreso debe ser gradual, continuo y permanente, tratando de no producir bajas en la productividad pero tampoco más daño. | Respuesta chequeada por Engormix.com  |
|