ARTÍCULOS TÉCNICOS - GANADERÍA DE LECHE
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La neosporosis es una enfermedad de distribución mundial causada por un parásito protozoario denominado Neospora caninum, la cual produce importantes pérdidas económicas en la ganadería debido a fallas reproductivas asociadas con aborto y mortalidad en terneras infectadas congénitamente.
Se ha descrito que la neosporosis puede llegar a producir hasta un 20% de abortos en los hatos lecheros, los cuales ocurren generalmente a mediados de la gestación; y por lo tanto se produce un incremento significativo del intervalo entre partos (20-22 meses). No obstante, las pérdidas económicas causadas por esta enfermedad no sólo se traducen en el desmedro de los parámetros reproductivos sino también en una enorme pérdida del potencial genético del hato, debido a la pérdida de futuros reemplazos.
Esta enfermedad puede transmitirse en forma horizontal mediante la ingestión de ooquistes provenientes de perros infectados y en forma vertical por vía transplacentaria entre una generación a otra (Figura 1). Esta segunda forma de transmisión es importante porque se ha reportado que el 93% de las terneras procedentes de madres infectadas nace con infección congénita de N. caninum y que el parásito puede transmitirse dentro de la familia de una vaca durante varias generaciones (Romero y col. 2005).
En los hatos endémicos, el porcentaje de las terneras infectadas recién nacidas es similar al porcentaje de vacas adultas infectadas del hato, lo cual hace suponer que el porcentaje de infección después del nacimiento es bastante reducido. En ese sentido, existen diversos reportes (Anderson y col. 2000) donde se indica que la mayoría de los casos de neosporosis se han adquirido mediante transmisión vertical. Estos estudios explicarían |a permanencia de la infección dentro de los hatos a pesar de haberse controlado las formas de transmisión horizontal.
El principal método para prevenir la transmisión vertical de la neosporosis dentro de un hato es evitar obtener vaquillas de reemplazo procedentes de las madres infectadas. Sin embargo, en nuestro país la prevalencia de esta enfermedad varía entre 12% a 40% (Silva y col., 2002; Quevedo y col. 2003; Puray y col., 2006), y no siempre el grupo de vacas libres de neospora (seronegativas) del hato pertenecerán coincidentemente al grupo de las vacas con mayor potencial productivo y mayor calidad genética. Es decir, en un establo donde esta enfermedad está presente es probable que las mejores vacas a las cuales se desea sacar el mayor número de terneras posibles para reemplazos sean portadoras de esta enfermedad.
Es por ello que la transferencia de embriones constituye una alternativa para obtener vaquillas de reemplazo libres de neosporosis provenientes de vacas de alto potencial genético positivas a esta enfermedad. En este caso, la vaca donadora positiva a neospora será estimulada hormonalmente para producir varios embriones en forma simultánea (Figura 2), los cuales serán recuperados y transferidos a vacas receptoras libres de neospora (Figura 3). De esta manera, los embriones tendrán la calidad genética de la madre donadora, pero serán retirados antes que ocurra la transmisión transplacentaria.
En este sentido, la Sociedad Internacional de Transferencia de Embriones recomienda la transferencia de embriones como una alternativa para controlar la neoporosis, debido a que diferentes trabajos de investigación (Campero y col. 2003) demuestran que el riesgo para transmitir N. caninum no está relacionado con el estado serológico de las vacas donadoras de embriones, sino con la seropositividad de las vacas receptoras. Es decir, la condición para que los embriones lleguen a término libres de neospora será transferirlos a vacas receptoras libres de este parásito.
Con respecto a la probabilidad que los embriones provenientes de vacas donadoras positivas a neospora lleven consigo formas infectantes de este parásito, no existen reportes que indiquen que tanto ovocitos y/o embriones sean infectados por taquizoitos y puedan transmitir el parásito mediante la vía uterina o que los taquizoitos puedan adherirse firmemente a la zona pelúcida del embrión antes de la implantación y puedan pasar al ambiente uterino durante la trasferencia de embriones.
En conclusión, aplicando un programa de transferencia de embriones en un establo se podrán obtener una mayor cantidad de terneras libres de N. caninum provenientes de vacas de alto valor genético positivas a este parásito.
Figura 1. Ciclo biológico de la Neospora caninum, vias de transmisión y control alternativo.
Figura 2. Recuperación y lavado de embriones.
Figura 3. Transferencia a vaquilla receptora.
Bibliografia





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