Saludos a todos los amigos participantes del foro.
Realmente el control de la fasciola hepática es un problema en algunas zonas, presentándose un comportamiento dinámico de acuerdo a la estación seca y lluviosa, el uso y tipo de agua para riego, el manejo de aguadas y el uso de fármacos. Según la poca experiencia que tenemos en el control de esta parasitosis, puedo inferir que debemos practicar un manejo integrado con dosificaciones estratégicas. Se puede y debe alternar entre los triclabendazoles, nitroxinil, rafoxanida y closantel, según el momento de dosificación lo amerite, entendiendo que el más efectivo es el triclabendazol, pero que en el año se debe usar en forma continuada máximo 3 veces. El manejo del drenaje en las áreas de pasturas es una opción muy polémica, especialmente cuando se trata de campos de praderas de alta montaña, que a la vez puede ser zonas de humedales o bofedales con funciones de esponja hídrica y recarga de acuíferos (en este caso es mejor cercar estas áreas para no permitir el acceso del ganado). El uso de productos que mate los caracoles hospederos, al igual que usar patos es poco alentador, teniendo en cuenta que la medicina puede ser peor que la enfermedad, por lo que se debe hacer el siguiente manejo mínimo: Concertar las dosificaciones en simultaneo a nivel de microcuencas, con toda la comunidad o los ganaderos comprendidos en el espacio común, controlar el encharcamiento de las praderas en época lluviosa, manejar eficientemente el agua de riego (o mejor cambiar a riego tecnificado), controlar el empantanado del entorno de los bebederos y finalmente realizar el monitoreo periódico de la presencia parasitaria mediante el recuento de huevos en heces, a fin de evaluar, retroalimentar y reajustar las actividades.
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