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Autor: Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello
Introducción
Es una idea arraigada que el aumento de la concentración de N-NH3 en
el rumen produce un incremento del gasto de energía del animal, debido
a que el hígado tiene que producir una mayor cantidad de urea para detoxificar
el excedente de amonio que se absorbe en el rumen y en el resto del tracto
gastro intestinal. Basado en ello se asume que las producciones subóptimas
que se registran en animales consumiendo pasturas con alto contenido de nitrógeno,
son ocasionadas por un aumento en el gasto energético del animal asociado
a la detoxificación del excedente de amonio que dichas pasturas ocasionan
en el rumen.
Es un hecho bien conocido que el "problema del otoño" afecta
en gran medida la producción de carne debido a que la ganancia de peso
de los animales está por debajo del esperado de acuerdo a la digestibilidad
del forraje. En otras palabras, se sabe que hay bajas ganancias de peso con
pasturas de alta calidad, en términos de digestibilidad y concentración
proteica, y que a su vez la concentración de N-NH3 en el rumen es alta
en dichas condiciones. Lo que no está claro es si la detoxificación
del exceso de amonio aumenta el gasto de energía. A su vez, suponiendo
que en efecto haya un gasto extra de energía, tampoco se conoce si el
mismo se debe a la producción de urea per se o a otros procesos asociados
a la detoxificación del amonio.
Este trabajo tiene por objetivo realizar una breve reseña del estado
actual del conocimiento sobre el efecto del exceso de amonio ruminal en el
metabolismo de los animales, y comentar los resultados de las investigaciones
que se han realizado en la Unidad Integrada Balcarce conducentes a elucidar
el efecto de una alta concentración de amonio en el rumen en el gasto
de energía y también el balance nitrogenado (catabolismo de aminoácidos).

1.- ¿Por qué aumenta el amonio en el rumen?
La captación del amonio por parte de las bacterias ruminales depende,
entre otros, de la sincronización entre la degradación de los
hidratos de carbono solubles, y la degradación de la proteína.
Cuando faltan hidratos de carbono solubles (azúcares) para el crecimiento
microbiano, como ocurre con las pasturas de otoño, se produce una asincronía
entre la disponibilidad de energía y de amonio. Esto hace que la captación
del nitrógeno por parte de los microorganismos sea menor que el amonio
liberado, por lo cual la concentración de amonio aumenta en el licor
ruminal. Ello no quiere decir que en el rumen esté faltando energía,
ya que la misma depende de la digestibilidad del forraje, que en estos casos
es alta.
Sin embargo, falta energía rápidamente disponible para que los
microbios crezcan y capten la explosiva liberación del amonio, proveniente
de la alta y rápida degradación de la proteína del forraje.
La concentración de amonio en vacunos aumenta en animales consumiendo
forrajes otoñales, silajes de pasturas, pasturas de alfalfa, forrajes
en rebrote temprano y forrajes tiernos fertilizados con altas dosis de nitrógeno.
En estos casos la concentración de amonio puede llegar a 40 a 80 mg/dl,
cuando en condiciones normales varía entre 5 a 15 mg/dl.
2.- ¿Qué ocurre con el excedente de amonio?
En primer lugar el amonio es absorbido a través de la pared ruminal
y en el tracto intestinal, y luego pasa a la sangre. Posteriormente es llevado
vía sanguínea al hígado donde se convierte rápidamente
en urea para evitar daños en los tejidos. Finalmente en su mayor parte
es excretado en la orina, aunque una fracción vuelve al rumen.
La capacidad del hígado para transformar el amonio en urea (detoxificación)
es muy alta pero no es ilimitada, por lo tanto al superarse tal capacidad se
pueden producir severos daños clínicos en el animal. Sin embargo,
normalmente no se registran casos de toxicidad en vacunos pastoreando forrajes
con alto contenido de nitrógeno. No obstante, se sospecha que puede
haber toxicidad subclínica o alteraciones del metabolismo.
3.- Alteraciones del metabolismo producidas por el amonio.
El amonio produce diferentes alteraciones metabólicas Por ejemplo,
a nivel hormonal puede producir resistencia a la acción de la insulina
y supresión de la liberación de la misma por aumento de adrenalina
(2, 10). A su vez, se ha observado mayor degradación de grasas y proteínas,
con aumento de los ácidos grasos libres (no esterificados) y mayor catabolismo
de aminoácidos (4, 8, 9, 10). También síntesis y utilización
de la glucosa y la síntesis de ATP son menores.
Además de lo anterior se postula que habría competencia entre
la detoxificación de amonio y la síntesis de proteína
en los tejidos (4, 7, 8, 9, 10), ya que aparentemente en la formación
de urea solamente uno de los grupos amino proviene del amonio y el otro de
amino ácidos. Por lo tanto la detoxificación de amonio produciría
mayor catabolismo de aminoácidos que finalmente podría ocasionar
una menor producción.
Con respecto al metabolismo energético cabe destacar el aumento debido
al costo de la síntesis de la urea, y a su vez un mayor costo energético
por aumento del tamaño del hígado y de la actividad metabólica
en tejido hepático por incremento en el transporte de iones asociado
a la enzima ATPasas de Na/K (1, 5, 6, 10).
4.- Posibles causas de la menor producción
Cabe destacar que si bien en la bibliografía se destacan los puntos
mencionados, las verdaderas causas por las cuales el amonio puede afectar la
producción de carne o leche aún no están establecidas.
Es posible que dicho efecto sea la consecuencia del efecto combinado del amonio
afectando el metabolismo en diferentes niveles, y que no haya una causa principal.
No obstante se postula que los efectos principales podrían deberse
a los siguientes efectos. Primero, por menor aporte de proteína al duodeno
debido a las pérdidas de nitrógeno en rumen. Segundo, por mayor
catabolismo (degradación) de los aminoácidos absorbidos, que
limita la disponibilidad de aminoácidos para el crecimiento tisular,
como ya se mencionó.
Finalmente, por un mayor gasto de energía para detoxificar el exceso
de amonio producido, que disminuye la energía disponible para producción.
5.- Estudios realizados en Balcarce
La Cátedra de Nutrición Animal de la Facultad de Ciencias Agrarias
de Balcarce, ha realizado una serie de estudios con la finalidad de investigar
los siguientes aspectos asociados a una elevada concentración de amonio
ruminal.
a) catabolismo de aminoácidos.
b) gasto energético del animal
asociado a la ureogénesis
c) gasto energético del animal asociado
al peso del hígado y/o
actividad ATPasas de Na/K
a) Amonio y catabolismo de aminoácidos
Para determinar si la detoxificación de amonio aumenta el catabolismo
de aminoácidos, se realizó un ensayo donde se midió la
excreción urinaria de nitrógeno (N) en corderos alimentados con
una dieta testigo de 15% PB, y con la misma dieta suplementada con 2% de urea
(20,6 % PB).
Con la adición de urea se logró aumentar el amonio ruminal de
12,5 en el testigo) a 47,5 mg/dl en los animales suplementados. En esas condiciones,
los ovinos suplementados con urea tuvieron un consumo extra de N de 4,3 g/día
y excretaron en la orina 4,2 g/día más de N que los testigos
(Cuadro 1). Esto indica que no hubo un aporte endógeno de N por parte
de aminoácidos, ya que si hubiera habido mayor catabolismo de aminoácidos,
tendría que haberse encontrado en la orina una cantidad de N mayor que
el aportado por la urea, o sea más de 4,3 g/día.
Cuadro 1: Excreción urinaria de nitrógeno (N) en corderos con
y sin suplementación con urea.
Parámetro |
Sin urea |
Con urea |
Diferencia |
Consumo de N (g/día) |
10,6 |
14,9 |
4,3 |
Excreción de N (g/día) |
4,9 |
9,1 |
4,2 |
b) Amonio y gasto energético
Según los antecedentes bibliográficos, el amonio podría
afectar el gasto de energía por 3 mecanismos diferentes. Primero, en
forma directa debido al costo de la síntesis de urea (ureogénesis).
Segundo, indirectamente aumentando el peso de los órganos y tejidos
viscerales, que son de alta intensidad metabólica. Finalmente, aumentado
la actividad metabólica tisular la cual depende en gran parte de la
actividad de la ATPasa de Na/K. Sin embargo no existen evidencias experimentales
al respecto.
Para dilucidar estos aspectos, se realizaron en Balcarce distintos estudios.
En uno de ellos (3) se introdujeron 30 y 60 g de urea vía fístula
ruminal a novillos que consumían un silaje de baja calidad y se midió el
gasto de energía por medio de la técnica de la tasa de dilución
del 14C. La radioactividad del CO2 se midió en muestras de orina como
se muestra en la Foto 1. En ésta se puede observar un novillo equipado
con un arnés donde transporta el equipamiento requerido, y debajo de
la panza un recipiente para colectar orina y en la Foto 2 un detalle del catéter
intraperitoneal para infundir 14C.
Foto 1

Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello. 2002
Foto 2

Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello. 2002
Con el agregado de urea se logró aumentar en forma inmediata el amonio
ruminal, llegándose a valores de hasta 67,4 mg/dl. En esas condiciones,
el gasto energético medido en el momento de máxima detoxificacion
del amonio absorbido, no fue afectado como se muestra en el Cuadro 2. Esto
indica que el costo energético de la síntesis de urea no es de
tal magnitud como para aumentar el costo energético total de los animales.
Cuadro 2: Efecto del exceso de amonio ruminal en el gasto de energía
debido a la síntesis de urea.
Tratamiento |
Amonio ruminal (mg/dl) |
Gasto energético (kcal/hora para un novillo de 300
kg) |
Testigo (sin urea) |
4,0 |
270 |
Con 30 g de urea |
39,4 |
270 |
Con 60 g de urea |
67,4 |
272 |
Posteriormente se estudió si una alta concentración crónica
de amonio ruminal afectaba el tamaño de los órganos o tejidos
viscerales y/o la actividad de la ATPasa de Na/K. Estos parámetros son
de importancia debido a lo siguiente. Los órganos y tejidos viscerales
en conjunto si bien representan menos del 10% del peso vivo, tienen una alta
actividad metabólica que explica cerca del 50% del gasto total de energía
de un animal. En particular el gasto de energía se ha relacionado con
variaciones en el peso del tejido hepático y del epitelio intestinal.
Con respecto a la actividad metabólica tisular, es aceptado que depende
en gran parte de la actividad de la ATPasa de Na/K. La actividad de dicha enzima
representa entre un 20 al 60% del costo energético a nivel de tejidos.
Es importante destacar que la detoxificación de amonio podría
estar afectando ambos parámetros y en consecuencia aumentar indirectamente
el costo energético de un animal.
Para estudiar lo señalado, se alimentaron corderos durante 40 días
con un alimento peleteado con 2% de urea, con lo cual se generó una
concentración de amonio en rumen de 47,5 mg/dl. Luego, a la faena, se
midió el peso de los órganos viscerales y posteriormente la actividad
de las ATPasas de Na/K en muestras de tejidos hepático y epitelio intestinal.
Cuadro 3. Efecto del exceso de amonio ruminal en el peso de órganos
y tejidos viscerales de corderos.
Parámetro |
Sin urea |
Con urea |
Peso del hígado |
47,6a |
52,9b |
Estómagos |
82,9 |
78,5 |
Intestino delgado |
81,9 |
81,8 |
Intestino grueso |
43,5 |
38,1 |
Riñones |
9,7 |
9,0 |
a: Promedio seguido de diferente letra difiere significativamente (P<0.1)
Los resultados mostraron que en los animales con urea hubo un leve aumento
del 11% en el peso del hígado con respecto a los testigos, sin afectar
el resto de los órganos y tejidos viscerales. Con respecto a la actividad
de la ATPasa de Na/K tampoco se hallaron diferencias entre los testigos y
los suplementados con urea.
Estos resultados indican que el efecto crónico de una alta concentración
de amonio ruminal aumentó el peso del hígado, posiblemente debido
al mayor trabajo hepático para la detoxificación del exceso de
amonio. Sin embargo, dicho exceso de amonio no produjo cambios en su actividad
metabólica, ni en la del tejido intestinal.
6.- Efecto de la suplementación sobre el amoníaco ruminal y
la producción
Se han ensayado en Balcarce distintas alternativas para corregir el exceso
de NH3 en el rumen, sin embargo no siempre se han logrado resultados promisorios
en la producción. Por ejemplo Alvarez (1) disminuyó la concentracion
de N-NH3 en rumen con la suplementación con grano de maíz humedo,
no obstante ello no se tradujo en variaciones en producción o composición
de la leche. Por otro lado Vicentin (12) suplementó con 5% de zeolita
en bovinos que consumían forrajes de alta calidad para disminuir la
concentración de amonio, sin embargo dicho tratamiento no afectó la
concentración media de N-NH3 en rumen ni la eficiencia de síntesis
proteica bacteriana. Finalmente Bertucci (3) no encontró diferencias
en la concentración de N-NH3 al suplementar con almidones de distinta
degradabilidad ruminal provenientes de granos de maíz, trigo o avena.
Conclusiones
Las alteraciones del metabolismo producidas por el amonio son diversas y complejas
por sus interacciones, por lo tanto hasta ahora no se ha podido atribuir a
una de ellas, en particular, ser la causante del problema del otoño.
El costo energético de la síntesis de urea no parece ser de
una magnitud tal como para afectar el costo energético de los animales
con un exceso de amonio ruminal.
Por otra parte, tampoco se encontró un aumento en la actividad metabólica
de los tejidos hepático e intestinal, como para pensar en un costo indirecto
asociado a la detoxificación de amonio debido a esta causa.
El catabolismo de aminoácidos tampoco fue afectado ya que no se incrementó la
excreción de nitrógeno en una proporción mayor que el
aportado por la urea en la dieta. Finalmente, el aumento observado en el tamaño
del hígado no fue de suficiente magnitud como para atribuirle, por sí solo,
un mayor gasto energético indirecto que explique la menor producción
que se observa en vacunos consumiendo forrajes hiperproteicos. Por lo tanto,
se debería tomar consciencia de la complejidad del llamado "problema
del otoño" y estudiar la incidencia de otros factores que también
podrían estar actuando en animales con exceso de amonio ruminal.
La suplementación con granos que contengan almidón de alta degradabilidad
ruminal tampoco ha resultado en una mayor respuesta animal o en menor concentración
de amonio en el rumen.
Referencias
1. Alvarez, H. 1996. Tesis M. Sc., Fac. Cs. Agrarias (UNMdP), 75 págs.
2. Beever, D.E. 1993. Rumen function. In: Quantitative Aspects of Ruminant
Digestion and Metabolism. C.A.B. International, pp.187-215.
3. Bertucci, C.L. 1994. Tesis M. Sc., Fac. Cs. Agrarias (UNMdP), 72 págs
4. Choung, J.J. y Chamberlain, D.G. 1995. J. Dairy Res. 62:549-557.
5. Di Marco, O.N., Castiñeiras, P. y Aello, M.S. 1998. Animal Science
67:435-443.
6. Fernández, J.M., Croom Jr., W.J., Johnson, A.D., Jaquette, R.D. y
Edens, F.M. 1988. J. Anim. Sci. 66:3259-3266.
7. Fluharty, F.L. y McClure, K.E. 1997. J. Anim. Sci. 75:604-610.
8. Kelly, J.M., McBride, B.W. y Milligan, L.P. 1993. J. Anim. Sci. 71:2799-2808.
9. Leonard, M.C., Buttery, P.J. y Lewis, D. 1977. Br. J. Nutr. 38:455-462.
10. Lobley, G.E., Connell, A., Lomax, M.A., Brown, D.S., Milne, E., Calder,
A.G. y Farningham, D.A.H. 1995. Br. J. Nutr. 73:667-685.
11. Ulyatt, M.J. 1997. Proc. New Zealand Soc. Anim. Prod. 57:4-8.
12. Vicentín, J.A. 1994. Tesis M. Sc., Fac. Cs. Agrarias (UNMdP), 78
págs.
13. Visek, W.J. 1984. J. Dairy Sci. 67:481-498.
Unidad Integrada Balcarce (Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional
de Mar del Plata/INTA, Estación Experimental Agropecuaria Balcarce)
Autor: Oscar N. Di Marco y Mario S. Aello
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