15/05/2007 |
Colaboré con el Gobierno del Estado de Guanajuato, en México, y dimos especial énfasis a la caprinocultura. No quisiera dejar de mencionar que, como en toda actividad, lo primordial para considerar en algún programa de apoyo a productores pobres, es el mercado de los reductos a obtener, bien sea para comercializar o para autoconsumo. Las lactancias que se mencionan en otros artículos, habría que considerarlas pidiendo mayor información sobre las condiciones de manejo y alimentación, incluídas las condiciones agro - ecológicas... así como qué evidencia hay de esa producción.
Para el caso de los productores pobres, debe considerarse el apoyo con los animales pero previamente, debería darse una capacitación para el manejo del nuevo material a recibir (es fundamental considerar, si ya tienen experiencia en el manejo de caprinos, que no es tan sencillo como luego se quiere hacer creer).
Otra opinión es que se aproveche el material genético existente, y con la introducción de sementales o
semen superiores, o de mayor potencial de
producción de leche o carne, se incie un programa de evaluación y selección. Esto se puede aunar al establecimieto de un núcleo multiplicador de ganado puro, al que se le dé un seguimiento muy cercano.