Muchos granjeros e inclusive profesionales asesores técnicos, se ufanan de poseer un plan de Bioseguridad completo, basados en que la puerta de entrada está siempre con candado, que en la misma existe una portería en la cual un funcionario lleva un registro completo del libro bitácora, que existe una poceta lavallantas, que tienen un arco de fumigación y
desinfección para el exterior de los vehículos, que a la entrada de cada galpón existen pocetas de desinfección para las botas del personal y que todos los visitantes deben bañarse y colocarse unos overoles o delantales que son suministrados para que puedan ingresar a los predios de la granja y por consiguiente al interior de los galpones.
Quién así piense está completamente errado y se está equivocando rotundamente, pues estos sistemas en ninguna parte del mundo son suficientes para evitar la entrada de agentes infectocontagiosos a una explotación avícola.
La Bioseguridad es compleja y fuera de los mecanismos tradicionales (Aves, personas, vehículos, equipos, etc.) como posibles transmisores de enfermedades, la vida moderna ofrece otros sistemas y elementos de contagio que a decir verdad no son considerados como un peligro potencial.
Esta es la razón del presente artículo que tiene como fin hacer reflexionar a los dueños de establecimientos avícolas, gerentes, administradores y por que no decirlo médicos veterinarios asistentes técnicos en el sentido que de nada vale que los mecanismos de control narrados no sean complementados con la desinfección de los elementos y equipos de uso personal detallados que en la mayoría de los casos circulan fácilmente de granja en granja.
Las diapositivas didácticas que se observarán a continuación son una mínima parte del material que utilizo en mis clases de postgrado con los profesionales que buscan su especialización en medicina aviar.
Espero y deseo que las mismas sean de utilidad y enseñanza práctica para todos los lectores de este portal.
Fuentes de InfecciónEn décadas anteriores se le daba mucha importancia como fuentes de infección ya biológicas, como portadores sanos o portadores mecánicos a las mismas aves, al hombre, vehículos, viento, agua, moscas, ratones, etc.
Hoy en día estos riesgos se han incrementado en forma vertiginosa por la aparición de una serie de equipos y demás elementos de uso personal y entre ellos los relacionados con la belleza y la electrónica, los cuales, desafortunadamente, no son sometidos a desinfección.
Los maestros de obra, electricistas, mecánicos, etc., son un medio humano portadores y difusores de muchos agentes infectocontagiosos.
Con este tipo de personal hay que ser muy estrictos en el baño y en la desinfección de los diferentes elementos que traen (equipos, herramientas, repuestos, etc.)
Ante la falta de una zona de ingreso a la granja provista de baño y ropa desinfectada para la entrada de personal extraño, algunos granjeros consideran que suministrando botas plásticas es suficiente para controlar la llegada de agentes infectocontagiosos.
Han analizado la gran variedad, cantidad y veces que un vehículo circula por entre los predios de una granja avícola.
1.Furgones que transportan pollitos.
2.Camiones que transportan alimentos.
3.Vehículos del gas.
4.Vehículos que transportan huevos fértiles.
5.Vehículos que transportan huevos comerciales.
6.Vehículos de los dueños.
7.Vehículos de los técnicos.
8.Vehículos de supervisores.
9.Vehículos de los auditores.
10.Vehículos aboneros.
11.Vehículos viruteros.
12.Vehículos que transportan pollo.
13.Vehículos que transportan aves de desecho.
14.Vehículos de equipos de vacunación.
15.Carro tanques de agua.
16.Otros.

Los martillos, destornilladores, alicates, pinzas, llaves inglesas y de tubo, seguetas y en general cualquier herramienta que se vaya a utilizar de un galpón a otro así exista en la granja UNA SOLA EDAD, se deben desinfectar.
Es muy común que por economía se trasladan de un galpón a otro: palas, trinches, fumigadoras de espalda, etc.; también deben desinfectarse.

En la vida moderna existen una serie de equipos y elementos de uso personal a los cuales no se le da la importancia debida como vehículos transportadores y difusores de agentes infectocontagiosos y que por esta razón pueden echar a perder un adecuado plan de BIOSEGURIDAD.
La electrónica: beepers, celulares, agendas electrónicas, cámaras digitales, etc.
El cuero: maletines, manicarteras, billeteras, agendas, bolsos, etc.
Artículos de belleza: anillos, collares, pulseras, aretes, diademas, lápices labiales, etc.
Artículos varios: relojes, correas, llaveros, cachuchas, encendedores, bolígrafos, etc.



