En numerosos trabajos nacionales e internacionales se ha demostrado que los
suelos van perdiendo sus características originales en la medida que
son usados para la producción agropecuaria (Stevenson 1986; Campbell,
1991y 1996). En términos generales se ve, en diferentes ambientes templados
productores de granos del mundo, que 80-100 años de uso agrícola
con sistemas de laboreo convencional deterioraron cerca del 40-50% de las características
químicas favorables de los suelos, medidas a través del más
explicativo de sus componentes: La Materia Orgánica (MO).
La disminución de 35% de C, 43% de N, 40% de P extractable, y 42% de
Azufre como sulfatos, reportados en 1996 y 1998 por Andriulo y Cordone en suelos
representativos de explotaciones agropecuarias del área de Pergamino
son índice de una situación que se repite con similar intensidad
en toda la región pampeana. Este proceso se vio intensificado notablemente
en el último cuarto de siglo junto a la intensificación de la
producción agrícola y al desplazamiento de la ganadería
a zonas marginales.
En el gráfico 1 se presentan los contenidos de MO total de tres suelos
de Marcos Juárez hasta 100 cm de profundidad, derivados de un mismo
origen Puede verse claramente que el manejo a lo largo del tiempo determinó grandes
diferencias.
Gráfico 1: Materia Orgánica total en tres suelos de Marcos Juárez
con diferente nivel de uso:"suelo Virgen" corresponde a un suelo
sin uso por más de 100 años junto al ferrocarril que atraviesa
la localidad (3 km al este de la estación homónima), SD y LC
corresponden a dos tratamientos contrastantes de un ensayo de manejo de suelos
de la EEA INTA conocido internamente como Ensayo Base. SD se conduce en siembra
directa y se fertiliza desde 1993 mientras que LC tiene labranzas verticales
en Maíz y Soja de 1ª y rastra de discos para Trigo. Este tratamiento
no recibe fertilización desde 1993.

El suelo denominado "virgen" corresponde a la "clausura" que
se encuentra entre los alambrados de la vía férrea que pasa por
la localidad, y no fue explotado por agricultura en los últimos 110
años.
Las otras dos situaciones del gráfico 1 son los dos tratamientos más
contrastantes de un ensayo de labranzas y siembra directa (SD) continua conducido
en esta EEA desde 1993. Ambos cuentan con la
secuencia Maíz-Trigo/Soja-Soja y se diferencian en labranzas y fertilización:
El tratamiento llamado "SD" se realizó en siembra directa
desde 1993 y fue fertilizado con el criterio de maximizar los retornos económicos.
Por último el tratamiento "LC" contó con labranzas
verticales para soja de 1ª y maíz, y dos pasos de rastra de discos
para trigo. Además nunca fue fertilizado desde 1993.
Los mismos resultados se presentan en el Cuadro 1 pero expresados como masa
de Carbono (C) y de Nitrógeno (N) corregidos a la misma masa de suelo
Virgen (0-100cm) con el que se comparan.
Cuadro 1: Masa total de C y N (t/ha) hasta 1 m de profundidad de diferentes
manejos de suelo
correspondientes al gráfico 1.

Puede verse que en el suelo Virgen, sobre una masa de 11710 t/ha (0-100cm),
118 t/ha son de C (corresponden a 203,7 t/ha de MO) mientras que en los suelos
agrícolas del ensayo hay sólo 80,1 t/ha y 70,5 t/ha de Carbono
(corresponden a un total de 138,2 y 121,5 t/ha de MO en los suelos con SD y
LC respectivamente).
Los suelos agrícolas presentados conservan 67% (SD) y 59% (LC) de la
materia orgánica original (asumiendo los valores del suelo virgen como
tal) después de 80 años de uso mixto y 25 años de agricultura
pura.
Las diferencias entre SD y LC fueron generados por los diez años de
tratamientos dentro del ensayo de manejo de suelos. La fertilización
media usada fue de 70 kg/ha de N en los cultivos de Maíz y Trigo, y
10 kg/ha de P en Maíz, Trigo y Soja. El criterio de fertilización
fue el usado habitualmente, de maximizar los retornos económicos, pero
no se consideraron los balances de nutrientes.
En el cuadro 2 se muestran los rendimientos medios del ensayo para esos dos
tratamientos. Se presentan también las Eficiencias de Uso de los Nutrientes
aplicados (se asigna, arbitrariamente y a fines didácticos, toda la
diferencia a este único factor sabiendo en realidad que a éste
se suman las ventajas propias del sistema de SD y las interacciones concurrentes).
Cuadro 2: Rendimientos de granos (kg/ha). Promedios de 10 años y acumulados
por cada secuencia
(M-T/S-S) y Eficiencia de Uso de los Nutrientes aplicados en SD

*Se asigna a fines didácticos y arbitrariamente, toda la diferencia
a fertilización, sabiendo en realidad
que a ésta se suman las ventajas propias del sistema de SD y las interacciones
concurrentes).
*kg de grano extra por kg de (N + P) aplicados. Como en Soja de 2ª no
se fertilizó se consideran efectos residuales.
Desde el punto de vista económico la fertilización presentó altas
eficiencias de conversión en grano cosechado.
Si ahora calculamos las extracciones de nutrientes realizados por las cosechas
en base a las demandas de los cultivos y sus respectivos Indices de Cosecha
de Nutrientes presentados en cuadro 3, veremos que aún el suelo fertilizado
y con siembra directa continua sigue descapitalizándose en los nutrientes
considerados.
Cuadro 3: Extracción de nutrientes por los cultivos (kg de elemento
por tonelada de grano)

*En
soja se considera sólo el 50% de la demanda no fijada por simbiosis.
Fuente: Informaciones Agronómicas: Archivo Agronómico Nº3.
INPOFOS.
En el cuadro 4 se presentan los nutrientes extraídos y el balance final
de las dos situaciones de producción agrícola en estudio. Puede
verse claramente que los altos rendimientos alcanzados gracias a la SD y la
fertilización en base a criterios económicos, inducen mayores
extracciones que no son compensadas.
Cuadro 4: Balance de los principales macronutrientes en dos manejos de producción
de granos.

Considerando un 5% de N en la MO estable del suelo, estos desbalances de N
equivalen a pérdidas de 3760 y 5800 kg/ha de MO que corresponden a una
descapitalización del 2,7% (SD) y del 4,7% (LC) de la masa de MO total
del Suelo.
En el cuadro 5 se presentan los contenidos de MO totales del lugar del ensayo
tomados en 1993 y en 2003. No pueden realizarse comparaciones estadísticas
entre ambos conjuntos de datos por diferencias en las metodologías de
muestreo, pero son suficientes para pensar que sólo en superficie la
SD se mantiene en niveles constantes o aumenta levemente la MO, mientras que
en horizontes subsuperficiales continua disminuyendo.
Esta observación coincide con la realizada por Gudelj V. y col. 1997
y 2001, después de comparar durante 11 años, dos lotes con manejos
comparables a los presentados en este informe en un suelo de Camilo Aldao.
Cuadro 5: Materia Orgánica total en dos manejos de labranza y fertilización
contrastantes.Suelo de Serie Marcos Juárez

Consideraciones finales
No hay dudas que la Siembra Directa es el mejor camino que tenemos para revertir
el deterioro de los suelos, pero si ésta no va acompañada de
balances de nutrientes equilibrados, no sólo es insuficiente para lograrlo,
sino que puede aumentarlo en la medida que haga crecer los rendimientos y por
lo tanto los balances negativos de nutrientes no aportados por la fertilización.
Una primera advertencia en este sentido nos la dio el Azufre que a pocos años
de difundirse la SD y al aumentar las demandas, presentó masivas deficiencias
en la región.
Como la MO del suelo debe mantener relaciones equilibradas entre sus componentes,
de poco sirve aportar grandes cantidades de residuos carbonados que están
condenados a perderse como CO2 en la atmósfera al ser "respirados" por
la biomasa microbiana. Sólo induciendo una composición más
equilibrada de los rastrojos se permite un aporte significativo a la misma.
En épocas de adecuadas relaciones de precios como la que está atravesando
nuestra región debería pensarse en invertir en bienes perdurables
como la fertilidad potencial de nuestros suelos. Hay que recordar que aproximadamente
10 kg de P/ha pueden elevar 1ppm los niveles de P extractable. Este es un nutriente
no disponible en el país por lo que debe ser importado en su totalidad.
Por último se debe considerar que una fertilización nitrogenada
más cercana a las demandas de los cultivos, mejora la relación
C:N de los rastrojos y por lo tanto permite que una proporción más
alta ingrese al total de MO estable del suelo.
En base a los conocimientos actuales sobre dinámica de nutrientes y
MO de los suelos, debería desterrarse la fertilización con criterio
económico de corto plazo. Sólo la fertilización balanceada
del sistema, programada a mediano-largo plazo nos permitirá revertir
el deterioro de los suelos.
Bibliografía citada
*.-Andriulo A. Cordone G.. Impacto de las labranzas y rotaciones sobre la
MO de los suelos de la región pampeana húmeda. En Siembra Directa.
p65-96. Ed hemisferio sur 1998.
*.-Campbell, C.A. 1991. Thirty- year crop rotation and management practices
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*.-Campbell C.A et al. "Long term effects of tillage and crop rotation
on soil organic C and Total N in clay soil in southwestern Saskatchewan. Canadian
J. Of S. Sc. 76 Nº3-8-1996).
*.-Campbell C.A. 1978. Soil organic carbon and fertility. 173-271 Soil organic
matter. Developements in soil science 8. Elsevier Sci.Publ. Co. Amsterd. Ned.
*.-Conti M.E. 1998. Principios de Edafología con énfasis en suelos
argentinos. Orientac. Gráfica Editora. 1998
*.-Cordone G.,Andriulo A.,1996.Evolución de los residuos de maíz,
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XIII Congreso Latinoam. De ciencia do solo. S Pablo Br.
*.-Gudelj, V., Galarza, C., Vallone, P., Nieri, G., "Once años
comparando sistemas de siembra". Boletín informativo 41 AAPRESID
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*.-Gudelj, V., Galarza, C., Vallone, P., Nieri, G., Espoturno, G, "Comparación
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Juárez.Octubre 2001.
*.-Gregorich E.G. Carter M. R.1994 Towards a minimun data set to asses soil
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*.-Melgar R. Interpretando análisis de suelos: Materia Orgánica.
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*.-Stevenson, F.J. 1986. "Carbon Balance of the Soil and Role of Organic
Matter in Soil Fertility" in Cycles of soil. Ed Wiley and Son 1986.(arriba)