La utilización de
fertilizantes foliares como complemento de la
fertilización de base, tanto en los cultivos de
maíz como en girasol, es una práctica cada vez mas extendida, dados los resultados observados en su aplicación.
El aporte de cantidades complementarias de macro elementos como Nitrógeno, Azufre, Fósforo, etc., como el aporte de oligoelementos quelatados, principalmente
Zinc en maíz como Boro en
Girasol en el momento de máximo requerimiento del cultivo resultó aumentos importantes de la productividad como de la calidad de grano obtenido en ambos cultivos.
La tecnología se basa en provocar un aceleramiento metabólico a la planta y una reducción de los niveles de respiración de la misma, de forma tal de lograr una mayor tasa de fotosíntesis neta. Los cultivos de maíz y girasol presentan importantes ventajas en este tema, ya que el primero es una planta de ciclo
Carbono Cuatro y el segundo integra el grupo las plantas suculentas, las cuales son capaces de seguir fijando dióxido de carbono, aunque los estomas estén cerrados y la tasa de respiración sea menor o nula.
El mencionado incremento del metabolismo de la planta, la lleva a aprovechar en forma más eficiente los
nutrientes aportados o nativos del suelo, aumentado la probabilidad de aprovechamiento de los fertilizantes aportados al sistema.
Esta tecnología trabaja directamente sobre la relación FUENTE – DESTINO. Se debe tener en cuenta que el maíz necesita aproximadamente 1,4 gr. de fotosintatos por gramos de semilla producida, pero girasol puede variar entre 2,10 a 2.40 gr. de fotosintatos por gramo de semilla producida, por lo que es fundamental para ambos cultivos, mantener por el máximo tiempo posible el Índice de Área Foliar (IAF), especialmente durante el llenado de los granos, de manera tal de poder trabajar sobre el peso de los mismos y la cantidad de granos por metro cuadrado logrados.
Los momentos de aplicación para ambos cultivos es la prefloración de los mismos, la que coincide con el máximo IAF y con el momento de mayor requerimiento de agua y nutrientes en ambos cultivos. En caso que el cultivo haya pasado por una situación de stress, sea hídrico o granizo, la recomendación de utilización de esta tecnología se maximiza, ya que es la forma de aportar a la planta dañada los nutrientes que no pudo absorber durante el período de stress. Pruebas realizadas en maíz demostraron que cultivos dañados por piedra en V12, recuperaron su potencial de rendimiento luego de un tratamiento de fertilización foliar, mostrando diferencias de rinde con respecto al testigo cercanas al 25%.
Por otra parte, la tecnología de fertilización foliar es especialmente indicada para Cultivos de Alto Valor (CAV), como ser maíces pisingallos, colorados tipo flint, o MAV alto oleico. Lo mismo ocurre para girasoles como los altos oleicos, mid oleicos o confiteros, ya que estos cultivos, dadas sus características de granos diferenciados, presentan en la planta restricciones morfológicas como ser tamaño de raíz o tallo o ancho de hoja, lo que redunda en un menor IAF.
Por otra parte, es muy recomendable para planteos de siembra directa, especialmente para el caso de suelos de textura media a densa, ya que compensa la falta de absorción de nutrientes por parte de la raíz en situaciones de falta de aire en el suelo. El maíz es un cultivo de alta sensibilidad a este problema, presentando falta de producción de granos en el último sexto de la espiga, perdiendo de esta forma un 15 a un 20 de producción potencial por no poder la planta absorber todo el
Nitrógeno disponible por falta de oxigenación en el suelo.
Formas de aplicaciónLos fertilizantes foliares pueden mezclarse con
fungicidas e
insecticidas y aplicarlos en el mismo momento del tratamiento. Lo fundamental a tener en cuenta en la aplicación es que las gotas lleguen de la manera mas uniforme posible a toda el área foliar, principalmente en la parte inferior de la hoja, de forma tal de aumentar la velocidad de absorción dada la menor cantidad de cera que se encuentra en esta cara.
La maquina pulverizadora debe estar regulada para las condiciones ambientales del momento de aplicación, de forma tal de corregir diferencias de humedad relativa ambiente, temperatura, intensidad de radiación y velocidad del viento. Lo importante para lograr una correcta aplicación es llegar con gotas a toda la planta y que cada gota tenga la mayor concentración de principio activo o nutrientes posible. Es sumamente recomendable utilizar adherentes tipo DegserWet para evitar perdidas por evaporación.
Productos disponibles, tratamientos y dosis.Laboratorios Degser tiene dentro de su cartera de productos dos tipos de fertilizantes foliares. El primero de FERTIDEG,
fertilizante foliar de reconocida calidad y experiencia en su uso por parte del productor. Presenta en su formulación N, P, K, S en bajas dosis y oligoelementos quelatados. El segundo, en un fertilizante foliar recientemente presentado FERTIDEG PLUS NS, cuya formulación en base a N, S, Zn y Bo lo hace especialmente apto para utilizarlo en gramíneas ya sean de invierno o verano, soja,
colza y girasol.
Los tratamientos pueden ser aplicados en forma dividida a partir de V6 hasta hoja bandera o última hoja de girasol y en prefloración en ambos cultivos, o en una sola dosis al momento de prefloración junto con tratamientos defensivos como fungicidas o insecticidas.
Las dosis recomendadas para maíz son 8 a 10 lts de
FERTIDEG PLUS NS en prefloración y para girasol, 4 lts de
FERTIDEG en mezcla con otros 4 lts de
FERTIDEG PLUS NS al momento de aparición del botón floral.
Publicado en el Newsletter de Noviembre de Laboratorios Degser. Gentileza de Incrementar Servicios Agropecuarios